mar
10

Je veux…

Trasladarte. Saber que has escuchado una canción. Recordar el momento exacto en que por primera vez inundó tus sentidos. Estar en ese lugar, en ese día en concreto, rodeada de determinada gente. Y no volver a escucharla más.

Y pasar el tiempo, los días, los meses, los minutos y horas. Y estar en el ahora. En otro sitio, con otra gente y reaparecer. Choca contra ti e inunda tú realidad, te hace recordar, estremecerte y soñar. Pero también vivir. Volver a aparecer cuando menos te lo esperas y recordarte la necesidad de estar atenta a lo cotidiano porque nunca sabes con lo que te puedes tropezar.

Zaz o lo que es lo mismo Isabelle Geffroy, mezcla de ritmos brasileños, árabes, africanos… el jazz y blues o temas que nos recuerdan a  chanson française de a Jacques Brel o Gainsbourg. Una fusión que consigue atraparte y trasladarte involuntariamente.

Yo quiero…

Je Veux Zaz

ene
18

Hay canciones… de salvamento

Cuando pasas tiempo fuera de tu ciudad. Cuando trasladas tu residencia a otra urbe más lluviosa, con menos sol es allí donde algún día nostálgico la recuerdas y como si de una película se tratara empiezas a yuxtaponer fotogramas, las primeras imágenes que te vienen a la mente y conforman tu ciudad. La que tú has visto y has vivido. Y tienes ganas de compartirlo, de contarlo y decir que tu ciudad es la mejor porque cuando la tienes lejos esa es tu sensación. Y luego estás en ella y la vuelves a recorrer y ahora ya no la echas de menos ahora recuerdas la otra y sientes nostalgia por los días grises, las lluvias intensas o incluso las nevadas. Pero hay un día en el que olvidas a la otra, a la que tienes lejos y disfrutas de la que tienes más cerca porque no estamos para perder el tiempo.

Hay calles en mi ciudad, en la de ahora, que tienen un significado especial. Rincones sólo míos, quizá de otros también. De muchos. Y hay bandas sonoras para cada uno de esos sitios e imágenes irrepetibles. Y sensaciones que existen y no sabes muy bien porqué. Hay una calle, la calle Navellos que tiene banda sonora. No hablo sólo de la gente que camina por ella, hablo de una canción, de un cantante valenciano que le dedicó su música. Es Manolo Tarancón.

Y hace unos días y porque la casualidad existe. Paseaba por ella, rodeada de gente que más que pasearse por ella, camina rápido, sonó en mi iPod esa canción, la de Manolo Tarancón. Aminoré mi paso y sí se acabó mi dosis de anestesia. Caí en la cuenta que volvía a estar en Valencia. Pero lejos de sentirme triste o nostálgica, se dibujó una sonrisa. Y llegué a la esquina de la Casa de los Caramelos y seguía sonriendo y me vino un recuerdo de cuando era pequeña y por unos minutos olvidé la otra, la ciudad que me recogió durante un año y viví en ésta, la que me vio nacer. Dejaba atrás la Calle Navellos y sonaban los últimos acordes de la canción. “Y regresé a mi Ítaca, a ese lugar interior, ese origen al que en determinados momentos de nuestra vida marcados por un esencial cansancio, anhelamos volver no es un lugar geográfico, ni tampoco metafísico, sino un estado…”

Me hizo bien volver a esa calle, que sonara esa canción y terminar de leer el increíble y maravilloso libro de Chantal Maillard. Gracias a ella, a Manolo Tarancón y a la esencia de Valencia regresé. Lo que me di cuenta es que quizá nunca me fui. Y también que no soy ni de aquí ni de allí. Seré de donde quiera ser.

http://www.youtube.com/watch?v=EEEdfx1SLko

oct
30

El Domingo es de Q.G

Fue campeón del Bronx pero ahora vive en Madrid. Puedes llamarle Kid. Prefiere salir a ganar a quitarse de en medio. Persiguiendo sueños imposibles. Es músico de guardia desde la cuna a la luna. No te fíes de la pinta de buen chico. Está consiguiendo sentirse él mismo en las pieles de otros, en la boca de todos. Prefiere la seguridad que da lo incierto y te espera en el momento en que la pluma conoce al papel, sus frases se desnudan y se hace socio del viento. Quiere vivir en libertad y rodar películas sin polis. Y aunque lo suyo sea personal e intransferible desde que lo escuché nuestras vidas quedaron cruzadas y vienen persiguiéndome. Me agarraste por dentro, fuerte y me llevas del brazo. Necesito un minuto contigo y un finde sin dormir. Fuimos a morir a una fiesta. Mi Daiquiri Blues en la noche de sábado.Cuando viste que tan solo a duras penas me podía levantar, curaste todas mis heridas. Mi cajita de música. Una canción que cabe un contestador es un mensaje en clave ¿Cómo voy a olvidar todo lo que haces por mí? En todos los lugares te encuentro. Esta canción me suena.

Hay veces que tengo ganas de romper con todo, trasladarme a las Calles de Madrid, desde las Ventas a Chamberí fumando a medias en un coche para ir al extrarradio cantando una de Joaquín. El arte de vivir detrás de una canción.Trucos fáciles para días duros. Soy el pequeño Rock&Roll que nunca quiso ser de nadie. Lady Drama. Buscando un poco de acción. Juégatela un poco, valiente. ¿Dónde van los corazones locos? La vida te lleva por caminos raros.

Ando estos días vagabundeando. Sin ganas de patrullar. Vidas que resbalan. Hay demasiados planes de futuro pero ninguna solución real. Volveré a los sitios donde nunca he estado como vuelvo siempre al punto de partida. Hip, Hip! por los viejos tiempos, Hurra! por lo que vendrá. Fuera de la situación, en una nube. 400 gramos de avería y redención. Que empiece lo mejor. Luego todo vuelve a empezar porque cada día puede ser un gran día, pero hay días más grandes todavía. Dan ganas de romper con todo. Los buenos tiempos. Tengo que luchar con la cabeza y pensarlo con el corazón.

Y a veces se me olvida que sólo soy espectador. Toda mi vida son cuentas pendientes. Noches más duras han de venir. Es una historia que se escribe en los portales, la breve intensidad de las primeras luces. El mundo gira en un sentido absurdo. La suerte es una ramera de primera calidad. Te hueles el peligro pero acabas confiando en cualquiera. La P de Poema y Puñal. Un corazón que mate por necesidad cuando le falte el aire, con la violencia densa de un poema de Bukowsky en la encimera. Hasta que vuelva a creer. Aquello fue importante para mí. Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos, lo perdimos tan fácil que valió la pena. Menos mal que queda algún amigo desconocido aún. Necesito entrar en los sueños de alguien. Hasta que se abra el día por fin.

Deslumbrado por un halo de luz. Siempre tenemos lo que merecemos. Nadie podrá con nosotros.

sep
14

Rutinas Musicales

Son las siete de la mañana. Suena el despertador. Ya parecen entrar los primeros rayos de sol por las rendijas de la persiana. Alarga la mano y consigue con esta acción instintiva que deje de sonar As time break de Delorean en el útil aparejo de las mañanas de Septiembre. Pone los pies en el suelo, lo palpa en busca de sus zapatillas. Cuando consigue calzarse, va a tientas, con los ojos entreabiertos hasta llegar al cuarto de baño. Ahora sí toca encender la luz, cierra los ojos con fuerza y poco a poco los va abriendo, dejándoles que se acostumbre a la luminosidad. Hace sus necesidades, aprieta el botón de los altavoces y se ducha al compás de Coque Malla, M-Clan, Rafa Pons, Los Secretos… Cambio de ubicación, ahora en la cocina se prepara el café con leche. De fondo se escuchan las noticias. Demasiado malas para empezar así el día. Será mejor acompañarse de Ariel Rot, Calamaro, Alis… Bebiendo el último sorbo de la taza y comiendo una última galleta, ahora todo debe ir más deprisa… vestirse, lavarse los dientes… llega tarde. La vuelta a la rutina con canciones se hace más llevadera.

Pregúntale al polvo de Zahara. Que suena a intimidad, crudeza… que le recuerda que aunque esté rodeado de gente en este Septiembre caluroso, también hay soledad, rencor y tristeza.

http://www.youtube.com/watch?v=tFtC_iPNo0Y

Pero un instante puede cambiarlo todo. Lo que te hace grande de Vetusta Morla, el creerte importante, no más que nadie. Simplemente único y necesario para alguien.

http://www.youtube.com/watch?v=BtU-PrWknWA

Y una vez terminada la jornada, con el ordenador y sonando aleatoriamente tu lista de reproducción te das cuenta de que acabó el verano. Eres consciente de Las cenizas del verano de Cyan. Todo tiene un final.

http://www.youtube.com/watch?v=PDbaaNObiZA

jul
06

Summertime

No se trata de un sueño. Las imágenes son reales. Si piensas que estás perdido, escucha. La luz sigue brillando. La oscuridad de los días pasados te convenció que eras ciego, que no podías ver. Y era verdad, pero ahora eres un creyente porque sabes que la luz puede vencer la oscuridad. Sin límites, te has encontrado. Perdido entre las sombras ahora puedes ver en la oscuridad.

Mientras sigue esperando el día soleado. La brisa del verano. Parece que va a ser más fácil encontrar el camino. Tú eres la fiesta en una ciudad de perros. Tiempos duros, la receta: una sonrisa. Verdades universales que son un puñetazo cuando te levantas a primera hora de la mañana. Esperar, el verbo que hace desesperar. Por lo menos, intentar ahuyentar las nubes.

Waiting on a Sunny Day, precedida por Movin’ on Up. Dos canciones que han sonado seguidas en pleno verano. Bajo el sol mediterráneo no parecía ser verdad que no hubiera luz, que las nubes ocultaran al astro Sol. Sólo hacía falta dejarlas avanzar. Dos clásicos capaces de sonar en cualquier época del año y conseguir que salga el Sol por donde quiera. Y es que el verano aparece cuando menos te lo esperas!

jun
26

Selección musical Junio

Verano durante todo el año:

El verano ya está aquí: la playa, los festivales de música, el sol, las cervezas, el tiempo libre… y los primero bañistas. Pero, habrá otros que tendrán que retrasar sus vacaciones porque este verano les esperan muchos conciertos por toda la geografía española. Y así se convertirán en Los últimos bañistas o lo que es lo mismo: Álex Dumdaca en la batería, Nando Besada al bajo, Álvaro Caballero a la guitarra y Manu Gil a la voz y guitarra

Esta banda murciana empezó su andadura musical en 2009 con una maqueta que contenía ocho temas propios. En 2010 fueron semifinalistas del Proyecto Demo y ahora publican su disco homónimo encabezado por Nadia. Una canción que habla de las rupturas y que llega como un soplo de aire fresco al panorama musical actual. Pieles mojadas y tostadas al sol preparaos para disfrutar de los aromas salados, las noches de verano con una banda sonora especial, la de los nostálgicos de la temporada estival: Los últimos bañistas.

Sorpresas veraniegas:

Diego, Javi, Rubén y Tania son Veintiuno. Una banda toledana de rock en castellano, melodías pegadizas, sintonías eléctricas tal y como escuchamos en Aprendiendo a respirar. Déjate llevar por el compás, si los escuchas quizás no puedas parar. Su primer disco ha sido grabado en Madrid y masterizado en Seatle. Tienen los componentes para convertirse en otra sorpresa veraniega: las ganas de un grupo que empieza, un montón de canciones contundentes y pegadizas y una forma nueva de construir melodías.

Colores ocres en verano:

Otro grupo se ha creado a partir de componentes de: Maryland, Igloo, The blows, Circular o Trem Fantasma. Hablo de La familia. Un grupo gallego que nos adelanta ya en el título del disco que lo que nos vamos a encontrar es normal: ‘Todo es normal’. Un disco que nos recuerda al folk- rock americano en general y con la canción Solución a Ryan Adams en particular.

Melodías embriagadoras con cierto regusto otoñal, un mundo de ensoñaciones de la mano de Santi Araújo, Alex Penido (batería), Carlos Gil (bajo y coros) y Iván Patiño (teclado). Un grito bien entonado como el del principio de Solución que nos advierte que es normal todo lo que te vas a encontrar. No hay nada de extraño en el disco o esto es lo que a primera escucha puede parecer, tal y como ocurre en las familias ¿no?

El verano enérgico:

Amarillo y magenta es igual a cian. O lo que es lo mismo aguamarina o turquesa. Pero no quiero hablar de la paleta de colores, más bien quiero centrarme en Cyan. Un grupo catalán que ya tiene su segundo disco: ‘Historias para no romperse’. Javi Fernández (voz, guitarra, piano), Gorka Dresbaj (guitarra), Jordi Navarro (guitarra), Sebastian Limongi (batería) y Antonio Lara Muñoz (bajo) han formado 10 canciones de rock enérgico.

Te deslizas es una canción con ritmos sincopados al son de la batería. Mezcla la energía de las melodías con las letras sensibles. Un compendio perfecto que los dota de un sonido único y personalidad propia.

Nostalgia veraniega:

Jose María Belcos después de varios años frente a grupos locales en Pamplona, se presenta en solitario con su apellido a cuestas Belcos y con su primer disco ‘Las palabras’. Lleno de nostalgia pero cargado también de positividad ya que incita a mirar hacia adelante. Una colección de canciones con espíritu acústico y acento norteamericano.

La frontera son un conjunto de recuerdos del cantante sobre su tierra, sobre su pueblo de Extremadura. El sitio donde aprendió a ser feliz y ahora recuerda las casas blancas, el refugio de las fuentes ante el sofocante calor del verano, las verbenas de las noches de verano con sus luces en la plaza, la luz sobre las macetas, el lugar donde el cielo es más azul, el sol sobre las piedras…

jun
13

Amor: La herida universal

¿Qué es el amor?:

Según el Diccionario de la lengua española, amor es:

(Del lat. amor, -ōris).

1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Para Julio de la Rosa el amor se simplifica en  ‘Herida Universal’ , 16 canciones que son representadas con distintas letras, tales como:

Las nubes llegaron. Vinieron de par en par. Llegó el temporal. Vimos caer la lluvia y dejamos que el agua entrara. No fuimos capaces de hablar, de excusarnos e irnos y remontar. Nunca quisimos de verdad. Quizá no seamos capaces de amar, de querer de verdad.

Tan amigos y ahora míralos. El dilema de acostarse. Amigos especiales sin hablar de amor. Sin engaños, no hablamos de una relación, no se trata de amor. Era un buen plan que no salió.

Una noche entre semana. Acabó por la mañana. Tatuajes y conversaciones. El amor no duele, duele si te lo hacen mal. Acabaron en su casa, sin importarles nada más. De ahí al fin de semana no se iban a acordar. Cicatrices en el labio y el novio llegaba ya. Salir por la ventana y la luz de la resaca saludó al Don Juan. El tiempo perdido debe ser recuperado. Nadie te puede parar.

Heridas abiertas de un amor que te hizo mal. Encaramado a las barras del bar. Enamorado de las camareras. Así es preferible tropezar.

Meter la pata. Contar mentiras que se convertirán en verdad. Podríamos quedar hasta hartarnos. ¿Quién aguantará más? Hacernos delirar.

No está bien decirte esto. Pero siempre fuimos directos. No quiero llegar a viejos y pensar que lo siento. Mirarte a la cara y sentir que te quiero. El amor desperdiciado, una vida lamentada por usar el corazón como el dinero.

Historias con un denominador común: ‘Herida Universal’. El cuarto trabajo del jerezano afincado en Madrid, Julio de la Rosa. La composición, interpretación y producción corren a cargo de él mismo. El resultado: unos cuarenta y cinco minutos llenos de amor, desamor, sexo, deseo, mentira, tristeza, felicidad… Un disco sin repuestas pero en el que identificas momentos que todos hemos vivido. En definitiva, diferentes planteamientos para una misma palabra: amor, que cada uno interpreta o vive de manera distinta.

may
12

Un momento en una agenda…

Voy a revelar una historia… quería reconstruir cada imagen, cada esquina que conservaba, a fin de cuentas ser un poco sentimental pero sin encontrarse mal. Tenía una gran capacidad para interpretar a los demás, viéndoles gesticular. Siempre andando sin mirar atrás. Deambulando por las aceras, tropezando con las ideas llevaba su hogar a cualquier sitio. En algún momento se sintió perdido, dando vueltas sin sentido. El paso lento de la vida, la rapidez del día a día. Eneste mundo descomunal, su fragilidad. Ha pasado sin tropezar. Y el eco de su voz, tomó forma de canción. Sensible y racional. No hay nada mejor que componer sin guitarra ni papel. Formular, escuchar y oír a la vez. Más cerca cada vez de un sueño sin adiós.

Y ahora mi cabeza da vueltas persiguiéndote. Donde me lleva la imaginación, donde con los ojos cerrados diviso infinitos campos. Rodeado de equipajes que se pierden entre viaje y viaje, queda recordar. Deja que pasemos sin miedo, maestro!

may
09

Recorriendo la ‘Vetusta’ geografía

Llevo unos días haciendo autocrítica, aunque pienso que todo va bien resuenan las voces de la calle ¡Porque hay tanto idiota ahí fuera! Aún así me convenzo que puedo arrasar, escapar, romper, olvidar, salir, girar, torcer, lanzar, perderme… porque no llevo únicamente un día en el mundo y quiero acabar con este pequeño desastre animal, si no respiro es porque no quiero ahogarme. Seremos valientes, con disfraz o sin él, porque no es sólo cuestión del azar, no es únicamente suerte. Es difícil cuadrar esta espiral, esta obsesión, aniquilar este círculo. Porque siempre volvemos a empezar, llega el día en el que brindamos por un año más. Al final cuando seamos conscientes que las palabras nos pueden salvar nos convertiremos en reyes. Mientras tanto, me dejo llevar… me da igual si Copenhague o cualquier otra ciudad, me dejaré arrastrar por la marea que me dejará la piel cuarteada, la miel en los labios y las piernas enterradas… y escucharé, cantaré y bailaré, no sé si en el paso de peatones de Abbey Road o en cualquier lugar de ‘Mapas’ junto Vetusta Morla. Es lo que toca ahora.

Hace unos días el viaje empezó con Días raros, melodías vetustianas que van aumentando progresivamente hasta aparcar en el minuto 6:28. El viaje continúa de la mano Lo que te hace grande… aunque “no entienda de cómo y por qué”. Y luego, el single En el río para remarcar que nos movemos en una travesía fluvial con el vaivén de los falsetes de Pucho. Como funambulistas recorremos Baldosas amarillas para dejarnos llevar por el buen rollo y la ya conocida Boca en la tierra. Y de repente los sonidos cambian en el ecuador del disco con El hombre del saco, la travesía se sigue endulzando con Maldita dulzura, con sonidos algo más clamados que se ‘escurren entre los dedos’. Melodías que no descansan con Cenas ajenas y Mapas, la canción que da nombre al disco y que lo resume. Buscando entre mapas, perdiéndonos entre los destinos de la ruta, un paso más! Pero todo viaje tiene un principio y un final y aunque de algunos queramos regresar, de otros no nos queda más que volver… Canción de vuelta. Ya se avecina la llegada a puerto y por mucho que busquemos un escudo, nuestro Escudo Humano, el final llegará con nuestra suerte, Mi suerte.

Y ahora ya puedo decir que me he sumergido en el viaje de Vetusta Morla. He navegado entre las canciones del nuevo disco y me he vuelto a perder con un poco de nostalgia en el antiguo. No hay nada como emprender una travesía sin saber dónde te lleva y acabar en buen puerto.

abr
23

Prefacio

Escucha, esto es como las obras de arte. Si esperas un poco quizá consiga rescatarte de tu desidia, de tus malos humos…Porque hay sonidos brillantes que andan de puntillas, que se meten a hurtadillas en tu cabeza y luego son muy difíciles de sacar. Fonoteca Ambulante intenta guardar algunos de esos ritmos, acordes, letras… que vagabundean por las calles o la red y no requieren más esfuerzo que el de escuchar, dejarse llevar y disfrutar.

Ya lo decía Carlos Gardel en su canción Volver “Que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…”. Diez menos son los que cumple Popes80, un total de 10 años repletos de música. Y ahora una palabra inunda este diario digital: Renacimiento. Una nueva vida ordenada dentro de la principal, un botón de reinicio con nuevas formas pero con la misma esencia.

Yo no recuerdo la primera vez que entré en este diario, ni si quiera recuerdo que es lo primero que leí o lo que me llamó la atención para que volviera a sumergirme en sus reportajes, noticias, citas recomendadas… pero pasó poco tiempo hasta que empecé a colaborar y eso sí que recuerdo porque lo hice. En la punta de la lengua siempre tengo una historia que contar y en mis tímpanos siempre se desliza una canción y las dos se entremezclarán en los pasillos de Fonoteca Ambulante a partir de ahora. Nuestro lugar común.

He dejado todo apartado para encerrarme en el subsuelo de Popes80. Mientras tanto, todo sigue su curso, el reproductor musical no deja de sonar. Así que he puesto los dedos sobre el teclado que es lo único que puedo controlar. Y ahora sólo me queda esperar a que tú abras esta puerta decorada con carteles de conciertos, bajes las estrechas escaleras y te pierdas en la Fonoteca Ambulante ¡Bienvenido!