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Francisco
Reina/Popes80
| “Los 80 estuvieron bien mientras duraron; ahora no le veo mucho sentido a explotar la nostalgia” |
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| “La separación de 091 fue definitiva; no te digo que dentro de tres años no nos lo pudiéramos replantear, pero no lo creo” |
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| “Espero que para mayo, que se cumple el décimo aniversario de la disolución de 091, pueda editar en DVD el vídeo de
'Último concierto'” |
José Ignacio Lapido
es uno de los grandes letristas y compositores del rock nacional. El ex
guitarrista de la mítica banda granadina 091,
cuyos temas rubricó en su práctica totalidad, publicó recientemente su
cuarto disco en solitario, En otro tiempo, en otro lugar, otra vuelta de
tuerca más a ese universo propio en el que marida desde lo mitológico
hasta lo onírico con su particular visión de la realidad que le
circunda, todo ello adobado con ese rock de guitarras punzantes y cuidadas
melodías pop que le caracteriza.
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¿De
qué grupos o músicos que te han influido a lo largo de tu carrera
(Clash, Dylan, Beatles, Dr. Feelgood, Creedence…) existe una mayor
influencia en tu último disco?
No sabría
decirte. Todos los artistas que has mencionado han sido vitales para mí a
la hora de coger una guitarra; te hablo de hace más de 25 años. Lo que
pasa es que a estas alturas de mi carrera ya no me fijo tanto en la obra
de otros sino en mi propia trayectoria. Fueron mi influencia de juventud,
pero ya hace tiempo que creo que tengo una voz propia.
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Álbum
que has producido, al igual que los anteriores, pero que, además, has
autoeditado…
Sí, no
tenía otro remedio, si no lo hacía yo esas canciones se quedaban en el
cajón del olvido. No encontré a nadie dispuesto a hacerlo y di el paso
adelante. Eso significa trabajar el doble pero ahí está el resultado. Es
posible hacerlo.
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Los
jóvenes valores del rock patrio pueden pensar que, si uno de sus
baluartes se ve obligado a autoeditarse, para ellos hay pocas esperanzas
de salir adelante…
No ya sólo
por eso, sino porque las esperanzas de salir a flote en este negocio son
casi nulas. Echemos un vistazo a la lista oficial de ventas y veamos cuántos
grupos de rock hay en ellas: ninguno, si acaso bandas como Mago de Oz y
cosas así. La situación no es buena y si alguien piensa que colgándose
una guitarra eléctrica va a llegar a algún sitio que lo olvide, eso no
quita que el tocar en una banda te proporcione otras satisfacciones de índole
espiritual.
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En
tu nuevo disco, hay un claro predominio de tiempos medios, ¿estamos ante
un trabajo más reflexivo, más maduro?
Tal vez
tenga un punto de intimismo que no tenían los anteriores. Siempre he
dicho que yo soy un hombre de acción que de vez en cuando se sienta a
mitad del camino y reflexiona con un vaso de vino delante. Quizás este
disco me ha pillado en ese momento tranquilo de la reflexión.
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¿Qué
piensas cuando te denominan ‘músico de culto’, ‘poeta eléctrico’
o, simplemente, ‘maestro’?
Debería
de cobrar por ello. Todos los maestros cobran ¿no es así? Las etiquetas
que mencionas no las he elegido yo. No tengo vocación de mártir, pero
soy consciente de que mi música tiene un público minoritario. Por otro
lado yo tampoco hago mucho por cambiar la situación. Quiero decir que no
cambio mis planteamientos artísticos para llegar a un público mayor. Hay
que tener cierta dignidad y respeto a uno mismo y en eso soy muy
intransigente.
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¿Es
cierto que sueles componer a una hora temprana, pese a la nocturnidad que
destilan tus canciones?
Sí, muy
temprano. Dejo a mi hijo pequeño en el colegio y al volver, cojo la
guitarra a ver qué sale.
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En
2006, se cumplen diez años de la disolución de 091. ¿Hay previsto algún
homenaje que contemple el reencuentro de los miembros del grupo para tocar
juntos en algún concierto?
No, no hay
nada previsto ni creo que lo haya en un futuro. La separación de 091 fue
definitiva. Por lo menos todo lo definitiva que puede ser una decisión de
este tipo. No te digo que dentro de tres años, no nos lo pudiéramos
replantear, pero no lo creo, sinceramente.
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¿Se
va a reeditar el vídeo de Último
concierto, disco de despedida de 091,
en DVD?
Es uno de
los proyectos que tengo en mente con Pentatonia Records, mi sello. Espero
que para mayo, que es cuando se cumple el décimo aniversario, esto se
pueda hacer. Va a depender mucho de cómo funcione mi disco.
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¿Por
qué no triunfó, a tu juicio (en cuanto a éxito masivo de público se
refiere), un grupo con la calidad y el reconocido prestigio de 091?
Por varias
razones. Nunca tuvimos una compañía que creyera en nosotros. Pasamos por
cuatro distintas en nuestra trayectoria y sólo la última, Big Bang, sabía
realmente lo que queríamos, lo que pasa es que era la que menos medios
económicos tenía. También es cierto que nosotros éramos muy estrictos
a la hora de funcionar. No hacíamos play back para las grandes emisoras,
no participábamos en chorradas para los medios y el no estar presentes en
actos de ese tipo te va cerrando puertas a la larga. Por otro lado,
nuestras letras no eran del tipo de letras que los quinceañeros tararean
alegremente. Necesitaban cierto esfuerzo de comprensión que está claro
que el público mayoritario no estaba dispuesto a hacer.
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¿Qué
añoras de aquella época?
Nada. Tal
vez unas botas de tacón
cubano que tenía y que perdí al empezar la década de los 90. Eran increíbles.
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¿Qué
te parece esa cierta vuelta a los 80 que se ha producido en lo musical,
con retornos sonados como los de La Guardia, por cierto, teloneros en su día
de 091?
No
comparto el entusiasmo que provoca la vuelta al pasado. Los 80 estuvieron
bien mientras duraron. Ahora no le veo mucho sentido a explotar la
nostalgia. Para mí sería muy fácil coger a los Cero y reunirlos, pero
entiendo que uno debe vivir el tiempo que le toca y no meterse en el túnel
del tiempo para recuperar una juventud y unas vivencias que por mucho que
uno se esfuerce no van a volver a repetirse. Vivo el presente y estoy
orgulloso de lo que hago ahora.
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Precisamente,
en un tema de tu último disco, colabora el que fuera guitarrista de La
Guardia, Joaquín Almendros. ¿Con qué grupos de esa época teníais más
relación?
Quini
Almendros ha
tocado el pedal steel en una de las canciones del disco. Lo conozco desde hace
veintitantos años. Es un guitarrista excepcional, de los mejores de este
país. Le pedí el favor y no se negó. Se lo agradezco de todo corazón.
En aquella época tocamos con bastantes grupos. Con los que más relación
tuvimos fueron La Guardia, Farmacia
de Guardia, Los Ilegales, Los Negativos, Danza Invisible, La Frontera, El
Último de La Fila, Seguridad Social…
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Por
último, te pediría un consejo para los que empiezan en el difícil mundo
de la música.
Que lo dejen. Mejor ahora que más tarde. Si son obstinados y no lo hacen,
que dediquen 25 horas al día a escuchar música y de paso a aprender a
escribir canciones. Todo lo demás es superfluo. Bueno, que se compren
unas buenas gafas de sol que les impidan ser cegados por los espejismos
del show-business.
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