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Entrevista publicada el 9 de enero de 2006

JOSÉ IGNACIO LAPIDO

Francisco Reina/Popes80

“Los 80 estuvieron bien mientras duraron; ahora no le veo mucho sentido a explotar la nostalgia”
“La separación de 091 fue definitiva; no te digo que dentro de tres años no nos lo pudiéramos replantear, pero no lo creo”
“Espero que para mayo, que se cumple el décimo aniversario de la disolución de 091, pueda editar en DVD el vídeo de 'Último concierto'”

José Ignacio Lapido es uno de los grandes letristas y compositores del rock nacional. El ex guitarrista de la mítica banda granadina 091, cuyos temas rubricó en su práctica totalidad, publicó recientemente su cuarto disco en solitario, En otro tiempo, en otro lugar, otra vuelta de tuerca más a ese universo propio en el que marida desde lo mitológico hasta lo onírico con su particular visión de la realidad que le circunda, todo ello adobado con ese rock de guitarras punzantes y cuidadas melodías pop que le caracteriza.    

-        ¿De qué grupos o músicos que te han influido a lo largo de tu carrera (Clash, Dylan, Beatles, Dr. Feelgood, Creedence…) existe una mayor influencia en tu último disco?
 
No sabría decirte. Todos los artistas que has mencionado han sido vitales para mí a la hora de coger una guitarra; te hablo de hace más de 25 años. Lo que pasa es que a estas alturas de mi carrera ya no me fijo tanto en la obra de otros sino en mi propia trayectoria. Fueron mi influencia de juventud, pero ya hace tiempo que creo que tengo una voz propia.  

-        Álbum que has producido, al igual que los anteriores, pero que, además, has autoeditado…
 
Sí, no tenía otro remedio, si no lo hacía yo esas canciones se quedaban en el cajón del olvido. No encontré a nadie dispuesto a hacerlo y di el paso adelante. Eso significa trabajar el doble pero ahí está el resultado. Es posible hacerlo. 

-        Los jóvenes valores del rock patrio pueden pensar que, si uno de sus baluartes se ve obligado a autoeditarse, para ellos hay pocas esperanzas de salir adelante…
 
No ya sólo por eso, sino porque las esperanzas de salir a flote en este negocio son casi nulas. Echemos un vistazo a la lista oficial de ventas y veamos cuántos grupos de rock hay en ellas: ninguno, si acaso bandas como Mago de Oz y cosas así. La situación no es buena y si alguien piensa que colgándose una guitarra eléctrica va a llegar a algún sitio que lo olvide, eso no quita que el tocar en una banda te proporcione otras satisfacciones de índole espiritual. 

-        En tu nuevo disco, hay un claro predominio de tiempos medios, ¿estamos ante un trabajo más reflexivo, más maduro?
Tal vez tenga un punto de intimismo que no tenían los anteriores. Siempre he dicho que yo soy un hombre de acción que de vez en cuando se sienta a mitad del camino y reflexiona con un vaso de vino delante. Quizás este disco me ha pillado en ese momento tranquilo de la reflexión. 

-        ¿Qué piensas cuando te denominan ‘músico de culto’, ‘poeta eléctrico’ o, simplemente, ‘maestro’?
 
Debería de cobrar por ello. Todos los maestros cobran ¿no es así? Las etiquetas que mencionas no las he elegido yo. No tengo vocación de mártir, pero soy consciente de que mi música tiene un público minoritario. Por otro lado yo tampoco hago mucho por cambiar la situación. Quiero decir que no cambio mis planteamientos artísticos para llegar a un público mayor. Hay que tener cierta dignidad y respeto a uno mismo y en eso soy muy intransigente. 

-        ¿Es cierto que sueles componer a una hora temprana, pese a la nocturnidad que destilan tus canciones?
 
Sí, muy temprano. Dejo a mi hijo pequeño en el colegio y al volver, cojo la guitarra a ver qué sale. 

-        En 2006, se cumplen diez años de la disolución de 091. ¿Hay previsto algún homenaje que contemple el reencuentro de los miembros del grupo para tocar juntos en algún concierto?
 
No, no hay nada previsto ni creo que lo haya en un futuro. La separación de 091 fue definitiva. Por lo menos todo lo definitiva que puede ser una decisión de este tipo. No te digo que dentro de tres años, no nos lo pudiéramos replantear, pero no lo creo, sinceramente. 

-        ¿Se va a reeditar el vídeo de Último concierto, disco de despedida de 091, en DVD?
 
Es uno de los proyectos que tengo en mente con Pentatonia Records, mi sello. Espero que para mayo, que es cuando se cumple el décimo aniversario, esto se pueda hacer. Va a depender mucho de cómo funcione mi disco.  

-        ¿Por qué no triunfó, a tu juicio (en cuanto a éxito masivo de público se refiere), un grupo con la calidad y el reconocido prestigio de 091?
 
Por varias razones. Nunca tuvimos una compañía que creyera en nosotros. Pasamos por cuatro distintas en nuestra trayectoria y sólo la última, Big Bang, sabía realmente lo que queríamos, lo que pasa es que era la que menos medios económicos tenía. También es cierto que nosotros éramos muy estrictos a la hora de funcionar. No hacíamos play back para las grandes emisoras, no participábamos en chorradas para los medios y el no estar presentes en actos de ese tipo te va cerrando puertas a la larga. Por otro lado, nuestras letras no eran del tipo de letras que los quinceañeros tararean alegremente. Necesitaban cierto esfuerzo de comprensión que está claro que el público mayoritario no estaba dispuesto a hacer. 

-        ¿Qué añoras de aquella época?
 
Nada. Tal vez unas botas  de tacón cubano que tenía y que perdí al empezar la década de los 90. Eran increíbles.  

-        ¿Qué te parece esa cierta vuelta a los 80 que se ha producido en lo musical, con retornos sonados como los de La Guardia, por cierto, teloneros en su día de 091?
 
No comparto el entusiasmo que provoca la vuelta al pasado. Los 80 estuvieron bien mientras duraron. Ahora no le veo mucho sentido a explotar la nostalgia. Para mí sería muy fácil coger a los Cero y reunirlos, pero entiendo que uno debe vivir el tiempo que le toca y no meterse en el túnel del tiempo para recuperar una juventud y unas vivencias que por mucho que uno se esfuerce no van a volver a repetirse. Vivo el presente y estoy orgulloso de lo que hago ahora. 

-        Precisamente, en un tema de tu último disco, colabora el que fuera guitarrista de La Guardia, Joaquín Almendros. ¿Con qué grupos de esa época teníais más relación? 
Quini Almendros ha tocado el pedal steel en una de las canciones del disco. Lo conozco desde hace veintitantos años. Es un guitarrista excepcional, de los mejores de este país. Le pedí el favor y no se negó. Se lo agradezco de todo corazón. En aquella época tocamos con bastantes grupos. Con los que más relación tuvimos fueron La Guardia, Farmacia de Guardia, Los Ilegales, Los Negativos, Danza Invisible, La Frontera, El Último de La Fila, Seguridad Social… 

-        Por último, te pediría un consejo para los que empiezan en el difícil mundo de la música.
Que lo dejen. Mejor ahora que más tarde. Si son obstinados y no lo hacen, que dediquen 25 horas al día a escuchar música y de paso a aprender a escribir canciones. Todo lo demás es superfluo. Bueno, que se compren unas buenas gafas de sol que les impidan ser cegados por los espejismos del show-business.


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Javi (17/01/06) Excelente entrevista. ¡Qué desgarradora sinceridad oyéndole hablar de una posible reunión de 091, o del negocio del rock! Cuánto escepticismo escondido en sus palabras. Excelente radiografía anímica del rock español. Enhorabuena, Francisco. 

 

José Ignacio Lapido

 
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