Popes80

Publicidad

Lo mejor...
Noticias
Entrevistas
Guía conciertos
Los 20 éxitos
La Pizarra
Biografías
Críticas discos
MasPop N!
+ Servicios
Tu historia N!
Se Busca
Opinión y Cartas
Reportajes
Pubs música 80
¡Tienda 80!
Buzón Popes80
Anuario 2004
Paso a Paso
Encuesta 2004
Búsquedas
Mapa web
Más servicios...
Info & Contacto

¿Quienes Somos? 

Propiedad
 

Prensa y Medios de comunicación
 

Publicidad

Contacta con Popes80:

  Dirección

  Opinión

Técnicos

Desarrollado por Dyal.net

Entrevista realizada el 16 julio de 2005

SEGURIDAD SOCIAL

Arancha Moreno/Popes80

"Lo más gratificante es el directo: un minuto de directo equivale a diez años de estar haciendo el canelo."
"El mercado musical está absolutamente en la ruina"
"Seguimos siendo políticamente incorrectos"

En 1981 se funda una banda punk llamada Seguridad Social. ¿Qué recordáis de aquel momento?
Empezamos como todas las bandas: por diversión. Nos gustaba la música, nos gustaba la fiesta, y no hay nada tan divertido como subirte un escenario y cantar. Tener la oportunidad de hacer tus propias canciones. Empezamos como casi todas las bandas, cuatro amigos que se juntan con las mismas inquietudes y que se van con el bocata al local de ensayo.

 

Básicamente, porque os divertía hacer música.
Sí, nos divertía hacer música, y los conciertos eran fiestas todas las noches.

¿Dónde comenzásteis?
Empezamos en Valencia, estuvimos alli seis o siete años, nos costó mucho salir de Valencia, y empezar a ir a Madrid, y a Barcelona.

¿Qué os encontrasteis en Madrid?
Una eclosión de grupos tremenda en la que encajábamos perfectamente. Causamos un poco de shock y de sensación, nadie nos conocía y ya eramos un grupo curtido cuando llegamos a Madrid.

¿Existía la movida?
Sí, existía, la más conocida era la de Madrid, pero también existía en Barcelona, en Vigo y en Valencia. Había una relación muy grande entre los grupos de toda España.

¿Os consideráis parte de ella?
Nosotros empezamos ahí. Éramos un poco más punkis, pero sí, podemos considerarnos pioneros de la movida valenciana.

Ahora mismo, se puede considerar que Seguridad Social es una banda de rock, rock mediterráneo, latino. ¿Cuál ha sido el camino que os ha llevado del punk al rock?
El punk es rock. Lo que está claro es que nosotros no somos los mismos que cuando empezamos, hemos aprendido mucho, hemos madurado; no es lo mismo hacer una cosa desde la ignorancia que cuando vas viajando y conoces nuevos ritmos y los incorporas a tu música. No podríamos hacer lo que hacíamos en los 80, sería una pérdida de tiempo, como si no hubiésemos evolucionado. Hace falta un cambio continuo, con una coherencia, siendo fiel a tus principios. Conforme nos han ido gustando cosas las hemos ido añadiendo a nuestro repertorio, pero de una manera natural. Nadie nos ha dicho nada. Pero seguimos teniendo mucho del principio, seguimos con guitarras distorsionadas, haciendo letras ácidas y, en muchas ocasiones, seguimos siendo políticamente incorrectos.

Supongo que una banda de rock, donde crece principalmente, es sobre un escenario... ¿Es así?
El escenario es la base de la música. El directo te dice si un grupo mola o no, y ver hasta donde puede llegar, y sobre todo es lo más divertido.

¿Cuántos conciertos habéis podido dar, en más de veinte años?
Muchísimos, una media de unos sesenta al año, así que imagínate.

¿Con qué grupos habéis tenido una mayor relación durante todo este tiempo?
Con Radio Futura, que fueron como nuestros hermanos mayores, tuvimos una relación extraordinaria. Con muchos grupos valencianos también. Y con Presuntos Implicados, de hecho, Nacho Mañó ha sido el productor de nuestro último disco.

¿Qué es lo más gratificante de ser músico?
El directo, sin duda. Un minuto de directo equivale a diez años de estar haciendo el canelo.

Muchos os van a recordar siempre por vuestra canción bandera, Chiquilla. ¿Contentos?
Claro, si no existiera ese tema supongo que habría otro, pero no sé si con tanta fuerza. Pasa con todo. Salvando las distancias, es como los Rolling con Satisfaction, o The Doors con Light my fire. No nos importa en absoluto, estamos muy orgullosos de ello.

¿Creéis que es vuestro mejor tema?
No, sin duda. El mejor tema es siempre el último que está saliendo. Ahora es A tontas y a locas.

¿A que se debe, entonces, que una canción arrase y otra no? ¿Cuáles son las claves del éxito?
No creo que nadie tenga esa fórmula. El que la tuviera se forraría. Esto no es una ciencia exacta, lo decide la gente por un sistema que se escapa a mi comprensión. Hay canciones que piensas que van a pegar muchísimo y pasan desapercibidas y hay otras que pasan de boca a oído y se convierten en un éxito masivo.

En el mundillo en el que se mueve ahora la música, que hay tanto marketing, piratería y gente que hace de la música un negocio, olvidando su verdadera esencia artística... ¿Qué factor crees que le hace más daño a la música de verdad?
Sin duda alguna la piratería. La piratería hace que no haya cosas extraordinarias. Antes se vendían grupos raros, anticomerciales, pero se vendía algo para darle la oportunidad de grabar un disco. Ahora nadie va a apostar por un grupo de esas características, todos tienden a ser copias de copias. Todos tienen el mismo cliché y al final la música se empobrece. Es sin duda el peor mal que hay ahora.

A vuestra manera, también hacéis temas reivindicativos. ¿Qué os empuja a hacerlos?
Opiniones de temas en los que no estamos de acuerdo, cosas que necesitamos decir, de nivel pacifista, en apoyo de poblaciones indígenas, o ecológicos, reivindicativos... No estamos sometidos a ningún partido ni ninguna corriente, somos personas normales que vemos cosas que no nos gustan y a veces lo decimos. Aunque evidentemente a lo que más le cantamos es al amor, que es lo que mueve el mundo.

¿Cuál ha sido el paso que más os ha costado dar? Alguna concesión, alguna prueba dura...
El paso, salir de Valencia. Los primeros años fueron muy difíciles, no teníamos infraestructuras en Valencia para desarrollar un grupo de nuestras características. Fue lo más duro si lo miras con una retrospectiva. Fueron muchos años, aunque en ese momento nos lo pasamos genial. Pero fueron muchos años luchando para salir.

El mercado actual ¿es rico, variado, mediatizado, víctima de la comercialidad?
Si no hay espacio para las nuevas bandas que tienen cosas que decir, bandas un poco distintas, el mercado se empobrece. Las compañías no arriesgan en productos alternativos, quieren asegurarse las ventas para poder subsistir.

¿Cómo ves el panorama musical dentro de veinte años?
No tengo ni idea, pero espero que sea mejor, porque peor que está la cosa es difícil que se ponga. La gente consume música, lo triste es que no sabe que la tiene que pagar. La música no es gratis, como no lo es la luz, ni el periódico, ni nada. Hay que pagarlo. A veces no hace falta que se compre el disco, con que se compre una canción es suficiente. Va a cambiar el mercado. Espero que haya genios que enfoquen el mercado de otra manera porque hoy por hoy está absolutamente en la ruina.

También hoy día se han abierto puertas, en el sentido de la grabación de maquetas, a la que tiene acceso casi cualquiera, o colgarlas en internet.
Internet es una herramienta prodigiosa, que ha cambiado la vida a muchos. Pero también ha perjudicado a la música, al cine... Para muchos es valiosa, pero hay que regular algunas cosas para que no se pueda bajar la música gratuitamente. La gente cuando le gusta una canción, se baja una canción y punto, no es consciente de que esté haciendo algo malo. Pero si le mola esa canción y ese grupo, posiblemente no tenga otro disco ese grupo porque no tenga presupuesto.

Hay estadísticas: cuantos más discos piratas se compren, menos canciones puede hacer un músico.
Si muchos compran discos piratas, puedes cargarte la carrera de una artista, y que deje de hacer discos. Cada uno se autoengaña como quiere, pero es horrible. Hay mucha gente que se cree que los músicos y las compañías de discos ganan mucha pasta. Los de la compañía trabajan como cualquiera, y los músicos son el eslabón más débil: cuando hay una crisis de lo que sea, los primeros que se van fuera son los músicos, y luego los trabajadores de las discográficas, agencias de contratación... Los grandes jerifantes de las multinacionales, si no tienen ese negocio tendrán otros muchos.

Habláis de Puerto Escondido como un lugar de reposo, íntimo, donde aclararse uno consigo mismo... ¿Ese lugar está en este disco?
Sí, es un poco como un lugar de descanso, después de estar viajando, es un puerto de paso. Es un sitio donde no conviene estar mucho tiempo pero si el suficiente para cargar pilas. Es un refugio, un armario, un sitio donde esconderte relajadamente para preparar tu próximo asalto y escaparte un poco del mundanal ruido y de todos los palos que te dan cuando vas con la cara por delante. Es un lugar para relajarse un poquito, de ver hacia donde vas, pero al mismo tiempo tiene que ser un trampolín, no puede ser un sitio donde establecerse siempre.

Y sigue siendo bastante rockero.
Por supuesto, tiene momentos de todo, de rock, de nostalgia, de tranquilidad, de fiesta, de baile...

Sois de Valencia, y en vuestras canciones hacéis innumerables alusiones marítimas. ¿Tira mucho la tierra, o en este caso, el mar?
Procuro estar siempre cerca del mar, me inspira muchísimo. Ver el horizonte del mar para mí es darme cuenta de que el planeta es redondo, y de que estamos en el espacio. El mar nunca miente, de cara al mar no te puedes engañar a ti mismo. El mar te dice la verdad, y te hace que tú te digas la verdad a ti mismo. No podría estar alejado del mar para componer, me ayuda mucho. El mismo Mediterráneo donde nosotros estamos haciendo hincapié, nos influye; estamos además en busca de un rock mediterráneo, con elementos del folklore del Mediterráneo de todos los tiempos, combinado con guitarras punkis y aceradas. Hablamos de mar y seguimos en la búsqueda de ese rock.

En Puerto Escondido hay alguna canción en valenciano. ¿Por qué?
Hemos incluido Soc Mediterrani para reivindicar que somos valencianos, y para ser la primera vez que escribo en valenciano, ¡no me ha salido del todo mal!

Estáis de gira hasta octubre, ¿qué se puede ver en vuestros conciertos?
Se puede ver un resumen de toda la carrera de Seguridad Social y un resumen de este último disco, con algunos rocanroles que metemos de vez en cuando, para variar.

Hace poco hemos asistido a la gira conjunta que han hecho ECDL y Hombres G, en la que ambos intercambiaban canciones, se mezclaban en el escenario... Un formato muy dinámico y divertido. ¿Qué os parece? ¿Os gustaría hacer algo así, con otro grupo?
Son buenos amigos nuestros. Nosotros lo hemos hecho alguna vez con Los rebeldes. Me parece muy bien, es algo distinto, y además son dos grupos muy compatibles.

27. Por último, mandadle un mensaje a los lectores de Popes80...
Lo que decía antes, si os gusta cualquier grupo, comprad la música original porque si no ese grupo puede desaparecer en poco tiempo. Un saludo de Jose Manuel Casañ.


Comenta y valora esta entrevista


Imprime esta noticia 

Valoración media de esta noticia: 5
(1=mala; 5=excelente)

Comentarios a esta noticia: 

juaneke (12/01/06) me gustaria decirle a Jose Manuel, sobre el tema de internet que, primero, el que hace mal a la musica es el que trafica con ella y el que la compra. a titulo personal dire que yo me bajo algo de la red, como tanta gente y si me gusta lo que oigo, voy a verles cuando vienen a mi ciudad o mi pais, y los buenos musicos viven de sus bolos, de sus discos viven las discograficas.
el grupo Los enemigos estuvieron viviendo de sus directos durante mas de veinte años hasta que decidieron despedirse y hacer vidas paralelas, y en ningun momento dijeron que la gente que no compraba musica les perjudicase. Ellos vivian de tocar en directo, claro, que tampoco aspiraban a entrar en listas de venta. solo a tocar buen rock'n'roll. Cuando uno se preocupa mas de las ventasde los discos que de los directos se acaba convirtiendo en empresario.

por cierto, yo llevo viviendo de la musica mas de diez años. y no se vive mal haciendo bolos.

nos vemos

 

Seguridad Social

 
Enlaces 
 
Más entrevistas en Popes80
Publicidad

  
Publicidad

 
Publicidad

 
Publicidad