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Pablo
Martínez Vaquero
Presentadas
en 1980 como ‘el auténtico grupo de chicas del pop español’,
Las Chinas aportó buenas dosis de carisma y sobrada frescura a la nueva
ola estatal a través de temas tan memorables como ‘El hombre
salvaje’ y ‘Amor en frío’, ambas incluidas en su primer
single. Más de veinte años después de su desaparición, la influencia
de Las Chinas aún se puede apreciar en las composiciones de
diversos grupos de pop español del siglo XXI tales como Nosotrash,
Baby Horror o TCR, entre otros.
Las
componentes de Las Chinas (de edades que rondaban los veinte años)
suplían su falta de técnica con buenas dosis de ingenio y una atractiva
imagen de chicas-pop-art, siendo capaces de proyectar un encanto chic
no exento de cierta agresividad. Y es que la ecléctica cosmología de Las
Chinas las revelaba como claras deudoras de bandas de féminas de la new
wave británica como Mo-dettes, aunque también dejaban
entrever su admiración por el ye-yé español, las más exquisitas
lolitas del pop francés de los 60 (Sylvie Vartan, Françoise
Hardy, France Gall...) el nuevo art-pop de B’52 y el glam-rock
de Bowie, T-Rex o Roxy Music.
Provenientes
-en su mayoría- de los ambientes más cultos del panorama artístico
madrileño de finales de los años 70, Las Chinas se formó
en Madrid en 1979 con Jose (voz), Montse
(bajo), Miluca (teclados) y Luna (guitarra). Su cantante había
debutado haciendo lo propio con La Orquesta Futurama (embrión de Radio
Futura), un grupo también muy próximo a Montse, que por aquel
tiempo compartía su vida con Luis Auserón, bajista del mencionado
combo madrileño. Por su parte, Miluca (estudiante de
Conservatorio) y la guitarrista Luna, debutaban del todo en aquel
grupo de féminas.
Instaladas
en un local de ensayo de la zona de Arturo Soria, en un principio, Las
Chinas tuvo entre sus filas a una niña de 12 años que cumplía la
tarea de baterista, aunque ésta fue sustituida pronto por Eduardo
Benavente, que por entonces era el cantante de Plástico, uno
de los grupos con los que Las Chinas compartía zona de ensayos.
Por aquella época, el productor Honorio Herrero se fijó en la
banda de chicas, y comenzó a supervisar su rodaje para efectuar la
grabación de unas maquetas orientadas hacia la multinacional Hispavox,
contando con el mencionado futuro pegamoide a las baquetas.
Ya
en la primavera de 1980, Las Chinas debutan en directo en El
Escalon, acompañadas a la batería por Solrac (Radio Futura),
y allí desgranan sus primeros temas: ‘Chicos de la calle’, ‘Caprichosa’,
‘Chicos ñam, ñam’, ‘Amor en frío’, ‘Chico
voraz’ y diversas versiones de viejos clásicos del pop en
castellano tales como ‘Agujetas de color de rosa’. Poco después
se incorpora al grupo Speedy, una alocada punky asturiana
proveniente de Suiza que se encargará definitivamente de los tambores del
grupo y que debutará en el concierto que Las Chinas efectúa en El
Sol (junto a Bólidos, Paraíso y Alaska) con
motivo de la presentación de la revista Dezine, un medio gráfico
afín a la nueva ola que significará el principal aldabonazo para
el despegue de la banda. A renglón seguido, tras tocar por diversos
locales madrileños y efectuar sendas actuaciones en Palencia y Vigo,
Las Chinas –ante la desidia de Hispavox- centra sus miras
hacía RCA, multinacional disquera que, gracias a las gestiones de Honorio
Herrero, terminará por fichar al grupo.
De
esta forma, a finales de 1980 se encierran con su mentor y
productor durante 15 días para registrar las dos canciones escogidas para
el single: ‘El hombre salvaje’ y ‘Amor en frío’; ésta
última, un poema del escritor Kiko Rivas musicado por Santiago
Auserón (vocalista de Radio Futura). Poco después, se edita
el mencionado sencillo y Las Chinas mantiene un buen ritmo
de actuaciones, consciente de haber realizado una de las joyas de la nueva
ola española. Y es que, a pesar de los defectos propios de las óperas
primas y de una evidente limitación instrumental, ‘El hombre
salvaje’ (tema elegido como primera cara) descubre al público a un
grupo tan chic como fresco, capaz de ofrecer atractivas melodías
pop aderezadas con textos inteligentes, aunque no por ello menos
divertidos. No obstante, algunos de los grupos madrileños de la época
–quizás celosos ante la buena estrella de Las Chinas- propagan
rumores sobre la existencia de un montaje discográfico, algo que daña
irremediablemente la imagen del combo y siembra el malestar en su seno.
A
principios de 1981 el grupo sigue en racha, presentando su disco en
directo (Carolina, El Sol...) y gozando de varias
apariciones televisivas (‘Gente’, ‘Aplauso’, ‘Musical
Express’), contando incluso con un cameo musical en el
largometraje ‘La última estación’. Pero, las discrepancias
entre sus componentes, los rumores malintencionados y la torpe promoción
de RCA hacían que ya se adivinase un rápido final para el grupo,
que se mantuvo unido durante aquel año tan sólo con miras a la grabación
de un elepé que jamás se llegó a editar. No obstante, en 1982 se
publicó un nuevo trabajo de Las Chinas, ya que su canción ‘Te
espío’ (en realidad una versión de un tema inédito de Ejecutivos
Agresivos) fue incluida como segunda cara en un single
perteneciente a la banda sonora del filme anteriormente mencionado.
Años
después, en 1986, dos de los temas que habían registrado para el
elepé inédito (‘23 de enero’ y ‘Chicos de la calle’),
fueron rescatados por DRO para formar parte del doble álbum de
maquetas ‘El pecado Original’. Por otra parte, años antes, en 1981,
los dos temas del single también se llegaron a incluir en un elepé
colectivo de grupos de RCA (‘Todos en uno’), junto a las
primeras canciones de Zombies y Plástico.
Tras
la disolución de Las Chinas sólo su cantante Maria José
Serrano continúo de un modo firme en la música, emprendiendo en 1983
una carrera en solitario como Kikí D´akí y registrando un puñado
de brillantes canciones a través
de un single y un mini-elepé (ambos memorables) editados
por Nuevos Medios, amén de colaborar en contadas ocasiones en
grabaciones de otros artistas afines a la movida. Dentro de la
sección ‘GRUPOS’ de esta misma web puedes encontrar una
reseña sobre la trayectoria artística de Kikí D´akí.
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