¡Rrrrrrrrrrrrrrrrr! - Popes80.com
RSS - Suscríbete  
Síguenos en:
  
  
  
  
¡Rrrrrrrrrrrrrrrrr!
Itxu Díaz   |   24/03/2015
¡Oh, Loco! ¿Cómo has hecho esto? No hay ni un segundo para la nostalgia. No da tiempo. Es todo demasiado divertido como para la melancolía.
Acabo de descorchar el nuevo disco de Loquillo y no he logrado controlar las cosas. Atronador volumen, luces de tiniebla, y botella de ron al viento. Ha sido destaparlo y se me ha ido la fiesta de las manos. He recuperado un tupé perdido, me he puesto el más asqueroso de mis pantalones de rock, y esas gafas que hacían a John Belushi mantener la vertical de la elegancia a pesar de las volteretas. Bailo sobre un pie, pierna en alto, la boca abierta, y escanciando ron. Me subo a los sillones, y corro por la mesa del comedor para gritarle a la niña que se suba al tren de la costa: Train Kept-A-Rolling! Qué buena cosecha la de 1951.

Aparca el camión su felicidad en mi equipo de música y con él la locura rockabilly. Se acabó el secreto. Subo volumen y abro la puerta. Las erasmus de abajo no tienen ni idea de español, obviamente han venido a España a otra cosa, pero saben bailar. Así que he abierto el guateque rocker a todo el edificio, desatendiendo las quejas de los vecinos que consideran que a media tarde no está bien ponerse a maullar. Les he dicho que no se preocupen, que alargaremos los maullidos hasta la noche como es debido.

La fiesta ha empezado a gustarme de verdad a partir de Channel, cocaína y Don Perignon. Hay canciones para siempre. A una de las vecinas suecas le ha dado un ataque de surf, y ha empezado a naufragar, salpicando a todo el personal con espuma de cerveza como si llevara treinta años escuchando rock español. Los alemanes, mejillas ya rojas, aplauden como locos en los coros. Y dos chicas españolas, vestidas de country rock, sombrero y espuelas, han perdido el norte cuando el tema se entrega a lo más sureño, y se han perdido buscando entre el polvo al John Wayne de Centauros del Desierto. Siempre feo, fuerte y formal.

Más ron. Un respeto a Piratas. Más ron. Renovada y genialmente tamizada por esa banda inmensa -Nu Niles-, por una producción verdaderamente inteligente. Mi querido Josu sabe muy bien lo que hace, el muy cabrón. Lo peor, aquí, en la histeria por Código Rocker, es que se nos ha acabado el ron. Así que nos hemos agarrado de las manos en una inmensa cadena y hemos empezado a desfilar hacia el supermercado. Los viejos bafles chillan enfocados hacia la calle: El crujir de tus rodillas asusta a las viejecitas y hace que los gatos de la calle se escondan. No hay mal que por bien no venga. Me pregunto si queda alguna ordenanza municipal por incumplir y eso que la fiesta todavía está empezando. Convenientemente desvalijado el supermercado, hemos emprendido la conga de vuelta a la base, justo a tiempo de repartir vasos para todos. Hielos, ron, cola, y la explosión futurista de Vaqueros del espacio.

¡Oh, Loco! ¿Cómo has hecho esto? No hay ni un segundo aquí para la nostalgia. No da tiempo. Es todo demasiado divertido como para la melancolía. Es imposible reconocer en estas canciones su versión original. Ese inquietante “¿Dónde está tu novia?” ha provocado muchas risas entre las erasmus. Loquillo sabrá por qué. No es fácil escribir sin dejar de agitar las piernas.

Momento cumbre. Asumo la guitarra en mano. Subido al mueble de la tele, acompaño al disco con un ritmo de apoteosis rock avanzando al borde del abismo con un pie al aire. Abajo, el público entregado. Aparecen más guitarras. Hay unas rubias guapísimas en el pasillo bailando sevillanas y tocando las castañuelas al grito de “¡luché contra la ley y la ley ganó!”. Definitivamente, saben español. Y latín.

Más surf. En la ola inmensa de Billy la Rocca. Me han puesto un perchero como micrófono y tengo ahora un batería –desconozco su nacionalidad- azotando unos bombos con una intensidad francamente innecesaria. Pero nadie puede parar. Nadie puede dejar de bailar. Ellos se han vuelto elegantes y ellas agitan imaginarios volantes, como en una película de los años 20.

El álbum nos da un respiro. Los invitados se han sentando en el suelo. Pero nadie alza la voz. Nadie quiere estropear esta locura improvisada y genial de Código Rocker. Soñemos. “¡Una manera de estar plantado en la existencia!”, se escucha desde el fondo del salón. Distingo sus patillas pero no recuerdo su cara. A saber de dónde ha salido.¡Cuantas veces he pinchado esta canción! Y ahora, Loquillo la ha mordido de nuevo, inyectándole el veneno de su inquietud artística, y haciéndola vibrar como la primera vez.

Se nos acaba el disco pero no las ganas de juerga. Fiebre del sábado noche en plena semana. Someday someway, o sea En cualquier momento. Se ha llenado tanto mi casa que bailamos ya como sardinas, agitando las escamas. Las melenas rubias de las erasmus se mezclan ahora con chicos con tupés y chupas de cuero, otros con esmoquin y mirada lenta. Hay latas de cerveza llenas de cigarrillos. Abajo han aparecido varias Harley, quizá alguna del 66, y me ha parecido distinguir entre mis invitados a Hunter S. Thompson pero no estoy seguro. Tal vez haya salido al frotar la botella de ron.

Political inocorrectness. Mucho ojo. Que la sutileza ha calmado a la fiera. Que el mensaje del gran Luis Alberto de Cuenca no se diluya. No. Qué rompamos a bailar en el cierre de fiesta. Pero con elegancia. Claro, con elegancia. Y así nos despedimos. Borrachos del nuevo disco de Loquillo. Hipnotizados por la fiesta improvisada al calor de sus canciones. “¡Dime cosas que me lleven a la hoguera!”. “¡Dime cosas terribles, como que tu me quieres aunque no soy de tu sexo! ¡Que me quieres con locura y para siempre como querían antes las hembras de la tierra!”.

Duerme Political incorrectness y duerme también el Código Rocker con todo su barniz añejo y verde a los pies. En estremecedor silencio. Misión cumplida. Sombras fantasmales van saliendo de casa. Al despedirse, un beso sobrio ellas, un palmada seca en el pecho, ellos. Nada ha pasado. Cierro la puerta. Bajo el volumen. Ya no hay luz. Apuro la última botella y pongo otra vez el disco a girar. Tengo que asegurarme de que todo esto no ha sido un sueño.
Comentarios
0  comentarios
contenido
Comentar noticia
Nombre y apellidos:
E-mail:
Comentario:


Popes80.com no se responsabiliza, ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus lectores en estos comentarios
Para que publiquemos su comentario rellene los campos anteriores.
Popes80 se reserva el derecho de publicar, resumir, extractar o eliminar los comentarios que considere oportunos.
No se permitirán insultos, amenazas, mensajes pornográficos, spam, mensajes escritos en lenguaje de móvil, etc...
Todos los comentarios son revisados por la redacción de Popes80.com, por lo que su comentario podría no aparecer publicado inmediatamente.
Itxu Díaz
www.itxudiaz.com Sigue a @itxudiaz en Twitter
Compartir
Pide un concierto de
Loquillo
en tu ciudad


¿Qué es www.pideunconcierto.com?

Publicidad opinión
Hoy en popes80.com
Más leído
Publicidad noticias dcha
Artistas