¿De dónde parte este disco?Iván: Teníamos claro que era un disco de ficción, queríamos empezar a escribir sobre cosas que no fueran directamente las nuestras, tener un poco más de imaginación a la hora de enfrentar los textos. La ficción es una buena forma de acabar hablando de uno mismo.
El disco anterior fue en formato cómic, qué curioso.Con 'Mentiroso mentiroso' estábamos muy abocados al cómic y con Picnic hemos visto muchas cosas de ciencia ficción, desde Galáctica, Lost… Aparecieron en nuestras manos un montón de películas que ya habíamos visto, como Farenheit 451 o La Jetee, las juntamos y surgió un discurso cojonudo.
Picnic extraterrestre es una continuación natural a vuestros discos, pero siempre hay algo que cambia. ¿En qué es diferente este disco?Es un disco muy casero, hecho en mi casa y a nivel familiar. Tiene el encanto de ser algo pequeñito hecho en un sitio pequeñito. En los anteriores hubo una inmediatez a la hora de grabarlos mucho más apremiante. 'Canciones para el tiempo y la distancia' lo grabamos a muerte, en una casa rural, en quince días; 'Las siete y media' lo grabamos en dos días en unos estudios sin enterarnos muy bien ni qué grabábamos, y para grabar 'Mentiroso, mentiroso' fuimos a otro estudio, pero surgieron problemas ajenos a las canciones y no tuvimos tanto tiempo para la música. Esta es la primera vez que tenemos el espacio para grabar letras, músicas y todo ese rollo. Además, la entrada de Pablo Novoa da un aire nuevo a las armonías y las estructuras.
Amaro: Tampoco es que sea muy diferente a los anteriores, pero hay una evolución a nivel personal de Iván, es su trabajo más maduro en cuanto al planteamiento y a la ejecución. También es un resúmen de lo que había en los discos anteriores, pero llevado un paso más allá.
En la nota de prensa dicen que es un disco más de cantante que de banda. ¿Es así?I: Creo que hemos sido más banda que nunca, creo que los otros fueron más de cantante que este.
Siempre le has dado mucha importancia a la voz. ¿La utilizas como un instrumento más, o como un vehículo para mandar un mensaje?I: La voz es el instrumento que manda el mensaje más claro. No sé hasta qué punto la utilizo como instrumento, no sé hasta qué grado soy tan músico. Generalmente escribo unos textos, los acoplo a unas melodías y sigo el guión lo mejor que puedo. El tema de la voz es difícil, son instrumentos muy subjetivos, una voz puede ser muy agradable para alguien y muy desagradable para otro. El propio sonido de la voz define mucho de lo que siente el oyente.
En tu caso, Iván, siempre ondea entre el desgarro y la suavidad…I: Sí, pero yo no siento mucha diferencia entre unas y otras, he cantado de muchas maneras y siempre me suena a lo mío. Soy la persona más aburrida de mí mismo del planeta tierra, hasta tal punto que en este disco, a nivel melódico intervienen más Amaro, Suso o Pablo. Aunque algunos crean que tengo muchos registros, a mí me parece que tengo cero. Yo abro la boca, me pongo a cantar y me dejo dirigir más o menos. Los que cantamos estamos aburridos de nosotros mismos, menos Michael Jackson que cantaba de la ostia, o Prince…
Te gusta hablar claro, y en este disco hay letras muy crudas. Parte de la ciencia ficción tiene que ver con eso. Si el mensaje se lo mandas a alguien de forma real, el pudor y la educación no te lo permiten, pero si utilizas personajes para transmitir esa concreción es más fácil. Teníamos ganas de contar ciertas emociones sin demasiada educación, tal y como son, desde las partes más tiernas a las más cabronas.
Como 'Farenheit 451'.Sí. Hay tres tipos de enfado: el de 'Farenheit', apasionado y hermoso, el de Cabaret, anguloso y con cierta resignación y el de 'La Jetee', que lo ve por encima del hombro. Creo que nuestros enfados pasan por esas tres fases todo el rato. Farenheit nos parecía una canción necesaria. Hay mucha gente que piensa en para quién es, pero fue escrita de forma ficcionada, aunque se puede enfocar hacia gente real.
El videoclip habrá sido difícil de ver para la familia.A: Como hermano, el videoclip me impactó, me sentí mal.
I: Mi hijo mayor no quiso verlo, sobre todo la parte del atropello. A mí me divirtió hacerlo, tiene que ver con la parte chorra del cine, de la acción. Hay días que el planeta te trata mal, donde es todo muy hostil. Si hay algo que tiene Picnic es que no intenta engrandecer al ser humano.
Rebajemos tensión: hablemos de 'Paraísos perdidos', un tema inquietante. I: Sí, porque la vida es muy inquietante, pero si te da todo miedo, vas jodido. Llevamos unos años buscando lo que no existía que aceptando lo que teníamos delante. Empezamos el disco con temas muy radicales y luego fueron mutando. 'Paraísos perdidos' es una especie de contestación, algo así como que te estás quejando y el mundo te trata de la ostia.
Es ahí donde dices eso de “Nunca el escenario nos trató mejor”.I: En nuestro caso personal, creo que nunca nos ha tratado mejor la vida. Además, en España se vive mucho mejor que en el Sáhara. Estamos puteados, pero seguimos comiendo, viendo la tele, riéndonos con Supervivientes… Vivimos en un país que está bastante bien, gobierne quien gobierne. Eso sí, hay que mejorar las cosas, pero antes de mejorar los que vivimos bien, creo que deberíamos igualar el planeta.
Has hablado del Sáhara, habéis tocado allí hace poco, en el Festival FiSahara. ¿Cómo ha sido la experiencia?I: Espectacular, de las mejores que hemos tenido. Estamos con el Sáhara a tope, asimilando aún el viaje y viendo cómo podemos ayudar a esta gente. Recomendamos a todo el mundo que se animen a ir al festival el año que viene, porque merece la pena.
Mañana, jueves 27 de mayo, POPES80.com publicará la segunda parte de esta entrevista con Iván Ferreiro.