El mundo del fútbol y el de la música siempre han estado unidos. Incluso hasta el punto de coprotagonizar programas o emisoras musicales, como Rock & Gol. Mezclan bien, y son terrenos informativos muy similares, desde el punto de vista de la comunicación. Una cierta subjetividad baña ambos terrenos, la música y el fútbol, y eso los acerca, aunque no los confunde.
Hoy, España, la Selección Española, se enfrenta a Honduras, en tan sólo unas horas. Un partido a vida o muerte. Y en POPES80.com, para celebrarlo y para apoyar a nuestro equipo, hemos publicado
un especial con doce canciones y vídeos dedicados a la Selección Española. Las hay para todos los gustos. Desde el pop y el rock hasta la rumba, pasando por unos cuantos estilos que me resisto a etiquetar. El nexo es la Selección y España. Y escuchando los doce temas pensaba en eso: que hay un poquito de todo lo que nos define en cada una de ellas.
Hay quien se indigna cada año, cada vez que la Federación de Fútbol o cualquier medio de comunicación presentan su canción oficial de la Selección Española. Es razonable que no haya ninguna que agrade a todos. Yo tengo claros mis propio criterios. Por ejemplo, disfruto mucho con Los Secretos pero, sinceramente, no los veo haciendo vibrar a una afición o arengando a un equipo de fútbol con una de sus canciones. Cada estilo tiene su momento. Para levantar ánimos y potenciar estas pasiones, tan nobles como livianas, prefiero algo más suave, más gracioso, más ligerito. Sin necesidad de caer en lo hortera. Tal vez exista el equilibrio.
Así que de las doce seleccionadas, si quiero sentir de verdad los colores y emocionarme al comienzo de un partido, me quedo con el himno de José Manuel Soto, que representa con bastante dignidad lo que somos, sin exagerar los aspavientos y sin hacer un tostón de canción o una cursilada, que es lo que hacen la mayoría de los artistas cuando les encargan una tarea como esta. Los coros de Siempre Así, además, aportan fortaleza a una canción que si ellos sería demasiado descafeinada como para levantar la moral de la afición y de los jugadores. La pega es que a Soto le encargaron un himno, no una canción oficial, y todo el corte está revestido de una cierta solemnidad que a muchos se les resultará excesiva para alborotar al graderío.
En cambio, si pienso en una buena producción, en una gran idea, y en la oportunidad artística que ofrece Sudáfrica, me quito el sombrero ante la adaptación que Cuatro ha hecho para este mundial de su célebre “Podemos”.
Y si de lo que se trata es de pasar directamente a la fiesta, la cosa cambia. Hay auténticos profesionales de la fiesta del fútbol, que detestan ver los partidos, pero que se lo pasan en grande con los festejos y líos previos y posteriores. Su perfil es el de ese tipo que, borracho desde media mañana y ataviado con la camiseta de España, se pasa todo el partido de espaldas a la tele, dándole a la cerveza, cantando a destiempo, y haciendo chistecitos sobre Sara Carbonero en los momentos más tensos del encuentro. A este, y a los que les gusta celebrarlo cuando por fin hay algo de oro que llevarse a la vitrina, les recomiendo la versión que han grabado Las Seventies –todo un descubrimiento- del clásico "Que viva España", o el "A por ellos" cantado por la propia Selección Española y La Banda del Capitán Canalla.
Con o sin canciones, confiamos en que España levante hoy la cabeza y, además de demostrar que sabe pasarse el baloncito en horizontal tantas veces como el Barcelona, deje claro a Honduras, Chile, Suiza y demás enemigos que también sabe marcar goles. Eso sí, esperemos que el amigo Del Bosque comprenda hoy por fin que hay que exhibir armas más ofensivas cuando el equipo contrario es lo más parecido a un autobús atravesado en su propia área. Sea como sea –sólo nos faltaba ahora ponernos a hacerle el equipo al seleccionador-, deseamos lo mejor a esta gran Selección Española que tantas alegrías nos dio en la última Eurocopa.