Segunda y última parte de la entrevista a Quique González realizada por Arancha Moreno para POPES80.com. Vea aquí la primera parte. Puede escuchar el audio de la entrevista en este enlace.
Dice Brad Jones que es la única canción en blanco y negro, de todo este disco “en color”.
Sí, y me parece una buena forma de definirlo. Toda la intención que teníamos, de cine negro, como de película antigua, ha quedado reflejado en el disco. César la tocaba más tanguera, nosotros nos decantamos por hacerla más jazzera. Es algo distinto en el disco. Creo que lo más cercano a esta canción -hasta ahora- ha sido
Aunque tu no lo sepas, que estaba en el disco
Pájaros mojados, una versión con un piano un poco jazzy, también. Pero en esta está más clavada y llega un poco más lejos.
Después de conocer la historia de este tema, me gustaría saber si tienes alguna disciplina, a la hora de trabajar, de hacer una canción.
Nunca he tenido un método, a veces tiras de una frase que te gusta. Lo más importante es estar atento, no estar pensando todo el día en una canción, pero sí salir de caza. Es como salir a pescar. Bueno, no soy nada pescador ni cazador, pero debe ser algo así.
Dices que tienes la sensación de cosas que se acaban. ¿Crees que este disco es el primero de una nueva etapa? ¿O es una transición?
No, pero yo entiendo los discos como ciclos vitales, y mi vida personal está reflejada en mis canciones, para bien y para mal. Cada vez que termino un disco, para mí empieza otra etapa, y me gusta que sea así. Terminar un disco y pasar página, y empezar otra cosa. También me afecta en un sentido vital, también me condiciona.
Este disco está dedicado a Antonio Vega, a quien siempre admiraste en vida... Y que falleció tristemente cuando tú estabas grabando el disco en Nashville. ¿Cómo viviste la noticia allí?
Con conmoción. Lo esperábamos, tenía amigos que estaban cerca de Antonio. Seguro que su pérdida impregnó la grabación. Para mí Antonio ha sido un ídolo, he ido a sus conciertos solo cuando era un chaval, me he puesto en tercera fila a cantar sus canciones. Hay un agradecimiento en el disco para él, es un compañero y un ídolo, igual que lo fue Enrique, gente fundamental para mí, como para dedicarme a la música. Sin ellos, creo que estaría haciendo otra cosa. Con Sabina, y Calamaro, y otra gente, pero Antonio y Enrique siempre han sido dos grandes referentes para mí.
Y nunca has grabado ninguna canción suya.
No, tampoco he grabado ninguna de Enrique, aunque sí que las he tocado.
¿Lo harás algún día?
Puede ser. El otro día descubrieron una placa en Clamores, en honor a Antonio, y vino su familia, y cantamos unas canciones con su banda, y para mí fue muy emocionante.
A lo largo de estos discos, Quique, has conocido a muchos músicos que se han sumado a tu proyecto: Carlos Raya, Tony Jurado, Basilio Martí, Jacob, Edu Ortega, Charly Arancegui... Has hecho muchos amigos por el camino, con ellos has crecido, y con cada uno has vivido una etapa muy distinta.
Sí, y además he tenido mucha suerte de tener gente que ha dado la vida por mí tocando, o Fernando Maquieira con las fotos, o Mac, Carlos Raya por supuesto y todos los músicos que has nombrado. En mi oficina lo dicen: “da gusto currar contigo porque todos tus amigos matan por ti y tienen una dedicación grandísima con lo que haces”, y para mí si que es un premio. Me encanta pensar que he hecho ocho discos con el mismo fotógrafo, y que sea mi amigo y que le vaya tan bien. Me siento orgulloso de haber trabajado con ellos, me han dado muchísimas cosas, han sido muy generosos conmigo.
En el tema de las discográficas, has dado muchos giros en este tiempo. Comenzaste como una multinacional, hace ya once años; te independizaste con aquel manifiesto, Peleando a la contra, lanzado a la autoedición. Después volviste a la industria discográfica de la mano de Warner, y ahora, rompes con ellos para grabar con Last Tour Records. ¿Crees que las discográficas no están sabiendo adaptarse al cambio tan brusco que ha dado el negocio?
Sí, es algo que puede ver cualquiera, por una razón u otra están llegando tarde a todo lo que ha supuesto internet, y las nuevas tecnologías, y han fracasado con un formato como el CD, no ha cumplido su función. Antes un CD era un artículo de lujo, y ahora cualquiera se puede hacer mil copias de un CD en una tarde. Ese es su principal problema, que no han sabido adaptarse a este cambio. Supongo que nadie pensaba que internet iba a tener esta potencia.
Una de las exigencias que te pedían en tu anterior compañía era un porcentaje de tus conciertos, para salvar las pérdidas de esa caída de las ventas.
Esa es la razón por la que me he ido de Warner, me pedían el 5% de los conciertos para seguir y grabar otro disco, y por una cuestión de salud mental y de ética no podía firmar eso, porque si firmo eso estoy firmando que trabajo para ellos, y no me metí en esto para trabajar para ellos. A lo mejor con algunos artistas con los que trabajan puede tener más sentido, pero en mi caso, que me he ganado al público de dos en dos desde que empecé en el Rincón del Arte Nuevo, que nunca les he pedido un duro para un cartel y que me apuesto mi dinero en todos los conciertos, no veo claro que tenga que pagarles nada. Los artistas nunca hemos vivido de vender discos, ha vivido de vender discos Alejandro Sanz, y Jarabe de Palo y Rosana, gente que ha vendido un millón. Yo he sacado ocho y nunca he vivido de otra cosa que no fuera tocar, y nunca les he pedido que me subieran el porcentaje de royalties. No entiendo porqué ahora, en vez de adaptarse a los tiempos que estamos viviendo, intentan meter la mano en el bolsillo del artista que es el que tiene que coger la furgoneta, hacerse 600 kilómetros, ir a Galicia, volver y jugarse la vida en la carretera. No entiendo porqué le tengo que pagar algo a un tío que está comprando el partido del Madrid el domingo por la tarde, tomándose un gintonic.
Precisamente, algunos discos los has hecho sin apenas apoyo de comunicación, ni de una multinacional, y sin embargo, la gente te ha seguido la pista, y además se ha ampliado mucho tu círculo de público. Te ha funcionado muchísimo la recomendación del boca-oído, principalmente porque a la gente le entusiasma lo que haces, y comparte ese entusiasmo con los demás.
Mi público ha hecho mucho más por mí y por la difusión de mi música que cualquier compañía en la que haya estado. Gracias a ellos he podido pagar este disco de mi bolsillo después de los más de setenta conciertos del año pasado, y me parece justo que ese dinero de las entradas de los fans se reinvierta en un disco bonito y vuelva a girar la rueda. Mi mayor patrimonio es mi público y la fidelidad que tienen, y la pasión con la que viven mi música, y la insistencia que tienen en enseñarle mis discos a sus amigos. Eso es más real que una compañía de marketing.
¿Tus fans son muy exigentes con las canciones?¿Están buscando a un Quique antiguo, de cierto disco?
No, no se puede generalizar. Hay gente que le gusta el primer disco, y me pregunta porqué no vuelvo a hacer un disco como Personal, pero les respondo que es porque no tengo veinticinco años. Casualmente, les pregunto qué edad tienen, y tienen esa edad. Sería absurdo que yo intentara volver a repetir eso con treinta y seis años porque no estoy viviendo lo que viví en aquel momento.
Quique, eres muy escuchado en el vestuario del Real Madrid: Xabi Alonso y Esteban Granero han confesado públicamente que les gusta mucho tu música.
Sí, y Avería y Redención se lo dediqué a ellos sin conocerles, y este año ficharon por el equipo, a lo mejor me tiene que fichar Florentino Pérez como director técnico para el año que viene y recomendarle un par de fichajes más. Me gusta porque son dos jugadores con los que me identifico, son gente sensata, inteligente, nada que ver con el prototipo de futbolistas que tenemos en la cabeza. Gente que te gusta que esté en tu equipo.
En unas semanas te embarcas en la gira de Daiquiri Blues, que llega a Madrid el 19 de diciembre a Madrid, a La Riviera. ¿Qué va a ocurrir en el escenario y quién te va a acompañar?
Es pronto para decirlo, porque aún no hemos empezado a ensayar, empezamos en unos días. El directo será distinto. Vendrá David Soler a tocar la guitarra y el pedal steel, un instrumento que está bastante presente en el disco y que es difícil llevar al directo, porque muy poca gente toca en España; vendrá Julián Maeso, uno de los mejores pianistas, suena muy negro, muy soulero; vuelve Toni Jurado, que como sabes ha estado tocando conmigo diez años, salvo la última gira, y viene Jacob, porque si no viene Jacob, no salgo. Echaré de menos a Charly y Javi, que me han acompañado en Avería y Redención, que ha sido la mejor gira que he hecho en mi vida, nunca he tenido tanto volumen de conciertos, tenía que jugar con dos formatos, hicimos una familia muy especial y volveré a tocar con ellos, pero esta profesión es así, no siempre coinciden todos los condicionantes para tocar con la gente.
Este disco, Quique, demanda también lugares tranquilos, locales y teatros. ¿Lo presentarás así?
Sí, vamos a hacer las dos cosas, la verdad es que donde más me gusta tocar es en los teatros, donde hay más música, menos ruido, y la gente te escucha mejor.