Diciembre 2, 2009, algo se mueve en la ciudad, se sabe que habrá algo importante, una cita a la que hay que asistir sin duda, estar presentes en el concierto de
Hombres G que anuncia “todo vendido”, gente comparando boletos de visibilidad bloqueada, no importa, todos, a coro sueñan con regresar el cassette 2 décadas atrás.
La cita es las 9:30 de la noche en la Arena Monterrey, lista para albergar a las 10,000 personas con el ánimo a tope y con ganas de reencontrarse en directo con la banda sonora de su juventud.
Con precisión de relojero, a la hora citada, desde el fondo del escenario suenan los primeros golpes de la batería, el publico resortea al instante, saben que la fiesta comenzó y que se la van a pasar de lo mejor, “van a pasárselo bien”, se suman inmediatamente después a la fiesta “las chicas cocodrilo” y las gargantas se unen en una misma nota,
David deja de cantar para pasear el micrófono entre la gente, la energía se siente, se puede cortar con cuchillo. David se permite todo y esta más conversador que nunca, agradece al público su presencia y anuncia lo que todo mundo sabe que sucederá, “que la pasaremos de puta madre”.
Continúan con
Me siento bien,
Nunca más,
Rita,
Solo al llover y su más reciente creación sonora
Separados, se divide la nata de la leche, de los fans más fans y de los que no son tan conocedores del grupo, lo primeros siguen de pie, los segundos toman asiento, aunque saben que será por poco tiempo.
La música siguió sonando, los recuerdos a flor de piel, queda mucho por cantar y disfrutar, y los G no dejan de tocar. Ligan
Esta es tu vida con
No te escaparas y efectivamente a partir de ese momento nadie escapó, de nuevo todos en pie de guerra mientras en la pantalla seguiamos el registro de la grabación del concierto que prometieron subir a la red, pronto.
A partir de ese momento la arena no dejo de arder, volaron sujetadores por el escenario al acorde de
Suéltate el pelo, nos fuimos de juerga al Rowland cantando
Visite nuestro bar, nos pasamos por el cine con
Indiana,
Javier bebió tequila para cantar
No te puedo besar y ya con la garganta a tono nos llevo a
Venecia, como un tiro ya nadie los paraba, ni ganas de…
El maratón llegaba a sus últimos metros con
Temblando,
Marta..., y por supuesto su apaga y vámonos
Devuélveme a mi chica. Una hora y media que supo a poco, pero nos dejo un gratísimo sabor de boca.
Los Hombres G saben que tienen su M.R en la ciudad, en todo México, América vuelve a ser suyo, sólo hay que abrir los oídos para constatarlo. Carteles en la calle anunciaban “No me han devuelto a mi chica, regresamos por ella” y efectivamente no se las devolvieron, prometiendo que regresarían pronto a buscarla una vez más.
Crónica de Juan B. Delgado para POPES80.com.