Todo sobre «¡Un ministro en mi nevera!»
Redacción Popes80.
27/06/2008
Desde el 26 de junio está a la venta el libro «¡Un ministro en mi nevera!», de Itxu Díaz, un completo "manual para sobrevivir a gobiernos omnipresentes". Se trata de una obra de humor y sátira en la que el autor, a través de diversos recursos, termina mostrando al lector una completa argumentación sobre algunos de los principales aspectos de la vida política y social de la España de nuestros días.
Con «¡Un ministro en mi nevera!» el director de POPES80.com aborda por vez primera un texto ajeno al mundo de la música, aunque incluye un amplio capítulo dedicado a analizar con humor los problemas de la industria musical. El libro se divide en cuatro partes: "Engaños del siglo XXI", "La España política", "¡Socorro! ¡Hay un ministro en mi nevera!" y "El futuro ya está aquí". «¡Un ministro en mi nevera!» incluye también un divertido "Manual para convertirse en un político de éxito" que se extiende a través del libro en pequeños recuadros con concisas y disparatadas recomendaciones.
Itxu Díaz ha publicado anteriormente la colección de artículos «Haciendo Amigos» (DyalNet, 2006) y la novela cómica «Ganador Perdido» (DyalNet, 2007). Es director de POPES80.com y El Confidencial Musical y columnista de opinión en El Confidencial Digital. En «¡Un ministro en mi nevera!», Itxu Díaz se embarca en la aventura de recorrer su "terreno preferido": la literatura atrevida y disparatada que "mezcla ficción y realidad, humor y argumentación".
El libro, editado por Dyal, está ya disponible en en la tienda de libros de POPES80.com el libro está a la venta a 16 €.
Descargue aquí el dossier completo del libro (incluye primeras páginas).
Con motivo de este lanzamiento, Juan Herrero, colaborador de El Palco de POPES80.com, ha realizado una extensa y sorprendente entrevista a Itxu Díaz en la que, como novedad, la música no es la protagonista. Ofrecemos a continuación algunas de las primeras preguntas de la misma (se puede leer al completo en este enlace):
Itxu Díaz: "El humor español ha dejado de tener gracia desde que ha renunciado a ser crítico con el poder"
¿No crees que esta forma de escribir, tan particular, es a la vez un acierto y un riesgo? Lo primero porque permite pensar sobre asuntos de alto alcance de una manera amena, y lo segundo porque el personal no puede llegar a ver ni una cosa ni otra. Hay muchos aspectos de nuestro tiempo que no se pueden afrontar si no es entre risas. En cuanto al riesgo, yo confío mucho en la capacidad de los lectores. Casi siempre llegan mucho más allá de lo que el autor pretendía y por un camino más corto.
¿Cuando unos valores y principios puestos en común, como lo “políticamente correcto”, se convierten en una dictadura? Cuando uno tiene que andar pensando diez veces cada palabra antes de decirla o escribirla. Cuando lo importante no es lo que uno realmente haga o piense, sino lo que parece que hace, o lo que parece que piensa.
(...)
¿Qué te ha empujado a escribir este libro? No encontrarlo en ninguna librería. Lo he escrito pensando en el tipo de libro que a mí me gustaría leer y encontrar en una tienda. Algo que analiza aspectos sociales y políticos del momento, pero de forma más sana posible, con el humor asomando cada dos por tres. Espero haber logrado lo que pretendía.
Tus dos anteriores libros estaban relacionados con la música ¿Era la hora de cambiar de temática? Haciendo Amigos, claro, es música. Ganador Perdido está más cerca del humor, aunque es una historia plagada de referencias musicales. Y ahora, sí, me apetecía distanciarme claramente de la música.
(...)
¿Cuantos especímenes de políticos existen? Supongo que tantos como personas. Esto es válido tanto para políticos como para sinvergüenzas. E incluso para políticos sinvergüenzas.
¿Queda alguno honrado a estas alturas de la democracia? Seguro que si. Trabajando en McDonalds, por supuesto.
¿No es el propio sistema de partidos el que hace nacer el foco de la corrosión de la honradez de los políticos que verdaderamente tenía unos ideales? Por supuesto. Hablo de esto en el libro. Los partidos facilitan esa corrosión. Casi me atrevería a decir que la imponen. Lo importante para los partidos ya no es defender unas ideas, representar a quienes las defienden, y tratar de ganar las elecciones para ejercerlas. No. Ahora lo que se lleva es ganar primero las elecciones sin ideas y luego buscar unos principios que sean cómodos y efectivos para conservar el poder. El político viaja dentro de esa maquinaria y naturalmente se corrompe.
¿Tenemos la clase política que nos merecemos? No. Pero cambio frecuentemente de opinión al respecto.
(...)
¿No crees que, por la moda en la que vivimos, todo el humor en nuestros días se tiende a hacer en forma de monólogo? Pues sí. El monólogo, los mismos recursos, las mismas víctimas de los chistes… es algo que tuvo gracia en su momento, pero ahora la fórmula aburre. Una de las grandes tragedias del humor español es que en poco más de diez años ha dejado de ser crítico para convertirse en complaciente con el poder. Por eso ha dejado de tener gracia.