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Redacc.
Popes80
Ayer Telecinco
intentó hacer noche ochentera. No es cosa nuestra, de momento, valorar si
lo consiguió o no. Lo cierto es que al término del estreno de la nueva
serie sobre los años 80 -'Los 80'- comenzó el programa TNT presentado
por Jordi González y, el invitado especial de la noche, fue Loquillo.
Loquillo no
es animal que frecuente últimamente el hábitat de las televisiones. Su
actitud aún transgresora no encaja demasiado con la línea de
programación actual. Ayer estuvo, por momentos, soberbio en el plató de
TNT.
En las
presentación previa al comienzo del programa, comenzaron cortes de la
música del verano en el plató mientras Jordi González hacía una
promoción con esas canciones. Publicidad dentro del programa, vamos. Al
ritmo de esas canciones presentadores, bailarinas y público bailaban con
júbilo mientras las cámaras de Telecinco hacían picados y movimientos
compulsivos sobre el plató, al ritmo también de la música. Lo típico.
Momento estelar de la noche fue el amago de Loquillo -que en ese
momento era lo más parecido a un pulpo en un garage- de bailar con
tremendo disimulo el Dragostea din tei con una azafata. Y es que la
televisión, a veces, hace milagros. Pronto, el Loco, con su
siniestra imagen pálida ataviada de negro, se distanció con elegancia de
tanto jaleo, manteniéndose al margen del espectáculo publicitario de
bailes y melodías para móvil.
Poco después,
ya iniciado el programa, el Loco le recordó a Jordi que
el fue uno de los primeros en entrevistar a Loquillo y Trogloditas en
los años 80. Loquillo fue interrogado sobre muchos aspectos diferentes en
una medianamente buena entrevista de Jordi González. Sin embargo,
el frenético ritmo del programa parecía superar por momentos a Loquillo,
quizá deseoso de una charla más pausada. El resultado de la entrevista
en cualquier caso fue positivo. Loquillo comparó a Mecano con
los triunfitos, vaciló con su supuesta -o no tanto- mala relación
con Miguel Bosé, se agobió cuando le preguntaron por tantos
rostros del pop más frívolo -en detrimiento de los del rock- y se negó
con esa admirable chulería que porta dentro y fuera del escenario a
responder a algunas preguntas. No tanto por improcedentes -que también-,
sino por la presión realizada -para obtener respuestas- por alguno de los
colaboradores -y humorístas, en teoría- que acompañaban a Jordi en
la entrevista. Pues no te la voy a contestar fue la respuesta del
'Loco' hasta en cuatro ocasiones a lo largo de la entrevista.
Sobre
la situación de la música, Loquillo habló una y otra vez de la
importancia de rebajar el precio de la cultura en España. Remarcando lo
de cultura. El artista parece ser de los partidiarios a equiparar un disco
con un libro a la hora de delimitar el concepto de cultura. Comentó
también que para él la explosión creativa de la movida comenzó
en el 78 y se truncó en el 85, cuando los propios transgresores
comenzaron a poner límites a todo aquello.
Loquillo
se ve orgulloso continuador de aquello que comenzó con Burning y
algunos más y, destaca también que la peculiaridad española en esa fase
de explosión creativa es haber creado su propia imagen artística, sin
poder casi copiar modelos de otros lugares por no disponer del actual
sistema de televisiones musicales de todo el mundo vía satélite.
El
artista quiso distanciarse una vez más de buena parte de aquello que se
ha llamado movida, de muchos grupos, de muchas formas de ver la
vida y no dudó en comparar repetidas veces a grupos pop de la época con
los actuales bisbales y bustamantes. Hablando de piratería resaltó que
el problema terminaría cuando la cultura sea más barata y cuando
los consumidores de la misma aprendan a respetar el trabajo del artista,
del músico. Según el Loco, tan imprescindible como el de
un panadero o cualquier otra profesión. Jardines del directo, se supone.
El
resto de comentario de Loquillo, acertados o no, sobre diversos
temas no tuvo mayor trascendencia. Loquillo continuó repitiendo
las mismas ideas que hace veinte años en un gesto de congruente
incongruencia. Congruente por mantener fiel a una forma de pensar y una
actitud e incongruente, porque por momentos parecía extraño un rockero
como él en medio de aquel circo que es TNT. Momentos lamentables en la
vida de un impecable mito del rock como, por ejemplo, cuando se vio
asediado y obligado a responder de qué color era su ropa interior...
La
valoración final de la entrevista fue muy positiva, pues nos ayudó a
desmitificar -en el buen sentido- a un mito bastante oscuro y oculto de la
historia reciente del rock español. Probablemente fue una de las mejores
noches de TNT gracias a Loquillo. Telecinco acertó bastante en su
noche del pop español, ofreciendo, al meno, un contenido distinto y
bastante interesante.
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N. P. (10/09/04) Lamentable. Lamentable
aparición de Loquillo (todo un símbolo del rock
and roll español!!) en esa basura de programa.
CURIFRICTI (10/09/04) PATETICO.
PENOSA APARICIÓN DE ÉSTE PSEUDOCULTURETA MEDIOCRE QUE SIEMPRE APARECE EN LOS MEDIOS PONTIFICANDO SOBRE NO SE SABE QUÉ ,EN VEZ DE DEDICARSE A INTENTAR ESCRIBIR ALGUNA CANCIÓN MEDIANAMENTE PARECIDA A LAS QUE LE HACÍA SABINO MÉNDEZ (PORQUE IGUAL LE RESULTARIA IMPOSIBLE). EL PROGRAMA DESDE LUEGO ESTÁ A LA ALTURA INTELECTUAL DEL PERSONAJE. NO LE LLEGAS A SABINO, NI A E. URQUIJO ,NI A PEPE RISI, NI A A.VEGA (POR PONERTE ALGUNOS EJEMPLOS)NI A LA ALTURA DE LSO ZAPATOS. LO DICHO: PATÉTICO.
Lidia (22/09/04) El último
mohicano del rock español. Es el mejor, el más grande. Cuando la mediocridad es lo que vende, se agradece que aún quede algún artista con criterio como Loquillo.Dios salve al Rey, el último mohicano del rock español.
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