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I.D./Redacc.
Popes80
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El ex Duncan Dhu confirma con hechos que su
próximo disco significará una "revolución en su carrera" |
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El pasado sábado se reunieron
cuatro grupos en el Coliseum de La Coruña para celebrar el 40 aniversario de Los
40 Principales: Belén Arjona, Revólver, Mikel Erentxun y Loquillo y
Trogloditas. Casi cinco horas de música en directo con grandes canciones del
pop español de los últimos 20 años que hicieron las delicias de los asistentes
que, aunque no fueron muchos, sí estuvieron entregados desde el principio y sin
demasiadas distinciones entre los grupos.
En el contexto de este
concierto, Mikel Erentxun, aprovechó para presentar en directo dos de las nuevas
canciones de su próximo álbum, 'El corredor de la suerte', del que hablamos abundantemente la semana pasada
y que será doble y saldrá a la venta tras el verano. Para la primera de ellas el artista no
hizo mucha presentación ni desveló su título definitivo. En la segunda sí matizó
"estoy grabando un disco y quería presentaros otra de las nuevas canciones.
Esta es la historia de Carlos y Nerea". Una bonita historia de amor difícil
entre una joven pareja: ella vive en San Sebastián y tiene que "emigrar
obligatoriamente".
Las dos canciones nos sirven
de anticipo para adivinar a un Mikel Erentxun renovado, muy cambiado. El ex
Duncan Dhu parece haber encontrado nuevos registros vocales y sus canciones
-al menos esos dos temas nuevo en directo- son ahora mucho más fuertes
instrumentalmente, pero también nos encontramos con su voz ahora rasgada y
forzada, sintiendo la historia que se está contando. Fue realmente sorprendente
comprobar estos ligeros cambios en el artista que causaron además muy buena
impresión en la audiencia. Las letras también llamarán la atención en su próximo
disco: teniendo en cuenta ese pequeño adelanto que hemos podido escuchar, ya
puede afirmarse que han ganado en madurez, elaboración profundidad, claridad y
también en dureza. "Era el puto amo del billar", cantaba Mikel el sábado en una
de sus nuevas canciones.
Tal vez por demostrar con
mayor nitidez que estábamos contemplando a un nuevo Mikel -tal vez por extraña y
desconocida construmbre-, el artista terminó su concierto propinando una patada
al micrófono que había utilizado durante la actuación, para sorpresa de los
presentes. No fue un gesto casual, previamente el artista había terminado En
algún lugar con unos minutos de ruidosa sesión instrumental llena "guitarras
poderosas", con un sonido mucho más duro que el que acompañó el resto de su
actuación. Un final sólido ante el que el público se entregó definitivamente.
Conviene recordar que el ex Duncan Dhu se presentó al concierto en un
sorprendente y efectivo formato trío: cantó acompañado sólo de un bajista y un
batería. En ningún momento se echó en falta otro guitarrista, ni
instrumentación, sus canciones sonaron con gran dureza, muy directas, muy
impactantes. Probablemente -lo dicen muchos de los presentes- Mikel Erentxun fue
el mejor de la noche.
Por su parte Belén Arjona
logró despertar al público en tiempo récord, a pesar de que fue la primera en
actuar. Revólver ofreció una hora de espectáculo mezclando canciones de todas
sus épocas, pero dándole mayor protagonismo a las de su último disco en
acústico. También fue muy celebrado el regreso de Carlos Goñi a la ciudad
muchos años después. Loquillo y Trogloditas llegaron al final, con lo que eso
conlleva. La actuación, sin embargo, fue impecable, como la actitud de toda su
banda, entregados a un público que hacía lo propio gritando todas y cada una de
las canciones: las nuevas y las viejas.
Una gran noche de pop y rock
español que anuncia que La Coruña será este año epicentro de la música española
de los 80, ya que en las próximas semanas recibirá la visita de grupos como
Burning, Danza Invisible, Modestia Aparte, Los Limones, Siniestro Total,
Aerolíneas Federales o Los Secretos. Una gran noche en la que quizá lo más
destacado es ese renovado Mikel Erentxun que se ha dejado entrever como un
pequeño adelanto.
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