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Arancha Moreno/Redacc. Popes80
Deluxe se ha hecho un hueco en el panorama español, tienes un nombre reconocido,
¿cuesta mucho llegar hasta aquí?
La verdad es que sí, no voy a quitarme mérito, no voy a ser falso humilde,
ha sido un trabajo muy duro. Con quince años empecé a componer y a los
diecisiete empecé a girar, he pasado por varios grupos y he hecho muchas
actuaciones, giras y promoción. Un montón de cosas que si que son duras, lo que
pasa es que es un trabajo que me apasiona y eso lo hace todo más llevadero.
En esta
trayectoria de Xóel López recuerdo aquel disco que grabaste con Elephant Band
“Fábrica de chocolate”, y canciones que han sonado mucho, como Que no, If things
were to go wrong, Los jóvenes mueren antes de tiempo, y Colillas en el suelo...
Conociendo estas canciones, ¿se puede conocer al Deluxe de ahora?
Sí, de hecho creo que es muy importante entender el contexto del artista. Es muy
injusto valorar a un artista por un solo disco; hay que comprender la
trayectoria. Un disco no es un trabajo aislado, es fruto de un trabajo anterior,
tiene que ver con un proceso, con los ciclos... Yo a la gente le aconsejaría que
comprase el último disco porque es donde estoy yo, pero si también –si les
apetece- les invitaría que echasen un vistazo atrás para entender un poco de
donde viene todo.
En
tu caso ha habido bastantes cambios, incluso en el idioma, de inglés a
español...
Era algo lógico, tenía que madurar, crecer como artista, y para mi, cantar
en mi idioma era un paso muy importante, y de alguna manera, un atajo para
llegar a encontrar mi personalidad, a ser un poco más yo. Cuando empiezas eres
mimético, sólo quieres imitar a grupos que te gustan; cuando vas haciendo discos
y te haces mayor artísticamente, quieres ser más tú y tener tu sonido personal,
y qué mejor que hacerlo en tu propio idioma. Más control, más comunicación con
la gente...Es más de verdad, yo me sentía un poco de mentira en inglés.
El
disco más natural
Este es tu cuarto disco al frente de Deluxe, un artista, aunque a veces la gente
te confunde con un grupo... ¿Qué has volcado en este Fin de un viaje infinito?
¿Qué hay de ti, que has querido expresar?
Creo que es el disco más natural; ya es el octavo disco, contando los cuatro de
Deluxe, los dos de Lovely Luna y los dos de Elephant Band,
y creo que se nota que las cosas surgen de una forma más casual. Las
influencias salen sin querer, escucho cosas que escuchaba de pequeño, veo cosas
que me han sorprendido a mi mismo, algunos arreglos de viento que me recuerdan a
Los Beatles... Pero ya no están buscados, surgen de una forma casi
inconsciente, y esa sensación natural que transmite el disco me gusta. Además,
he tenido algo más de presupuesto, y he grabado con gente que yo admiro mucho
como músicos.
¿Quién
está contigo en este disco?
Están
los músicos de sesión, desde César y Tuli de Le Punk hasta
Jacob que es el bajista de Quique González y de Iván Ferreiro,
está Loza, mi batería de directo, que es el batería de Sex Museum
y de Los Coronas... Y luego está Juan de Dios en la producción,
habitual del directo, en este caso ha estado en la mesa. Luego hay
colaboraciones de todo tipo: está Leyva de Pereza, Alejandro Pelayo
de Marlango, Sara del grupo Rubia, Miguel de Maga,
Pablo Novoa, un clásico del pop español... Y Julián López de La
hora Chanante... Hay de todo tipo y de todos los estratos musicales.
Nunca
un artista en solitario estuvo tan bien acompañado...
Creo
que este es el menos en solitario de todos mis discos, el anterior, Los
jóvenes mueren antes de tiempo lo grabé yo todo, menos la batería, y lo
produje yo solo, y acabé un poco harto, me sentía un poco solo.
La
presentación de este disco es Colillas en el suelo...Lo empezaste en un hotel de
la gira, le acabaste de dar forma en Argentina, durante la experiencia con otros
músicos en Laboratorio Ñ... ¿Cómo ha ido evolucionando esta canción?
Es lo
que le pasa a las canciones que nacen tan pronto, esa canción la hice un poco
después de grabar el disco anterior, es de las primeras que hice para este
disco. Por eso sufrió tantas variaciones, yo he ido evolucionando, cambiando el
concepto del disco. Nació de una forma acústica, luego la llevé a Buenos Aires,
y allí, con Iván Ferreiro le dimos una vuelta, Amaro me propuso
cambiar una estrofa de sitio y yo acepté gustosamente... Luego la traje a España
(como mola decir esto, “la traje a España”!) y la toqué con la banda en directo,
y la cambié también. Luego, en la maqueta que hice en casa, le metí otras
partes...Debo tener como ocho versiones de la canción y espero que la que quedó
en el disco sea la mejor, no lo sé, pero era la que más sentía en ese momento.
Laboratorio Ñ y la canción perfecta
En este
caso te ayudaron Iván y Amaro Ferreiro... Fueron muchas experiencias en
Laboratorio Ñ, cuando fuisteis varios músicos a Buenos Aires (Pereza, Iván
Ferreiro, Amaral, Quique González...), y vivisteis dos semanas juntos,
componiendo en una casa con vuestros propio estudio... Si tuvieras que quedarte
con un aprendizaje, con algo que te enseñaron ellos a ti, ¿qué sería?
Hablamos mucho sobre lo que es la canción redonda, la canción perfecta para cada
uno de nosotros. Yo de ahí aprendí mucho, de lo que ellos veían. Ellos cogían
cosas a las que yo les daba menos importancia, y viceversa. Quique es mucho de
las letras, es un cantautor, y de Quique aprendí mucho de las letras, incluso
con Iván, hablando sobre qué quieres decir, sobre la universalidad de la
letra...
En tu
web,
www.xoel.com, estás “regalando canciones” cada mes... ¿Por qué?
Bueno,
no es un regalo exactamente, se pueden escuchar a través de la página web, pero
solo en streaming, luego la tienes que comprar en una plataforma digital, tipo
itunes. El caso era sacara canciones al mes para que no dejara de haber un flujo
musical que realmente existe, porque yo no hago canciones para un disco, yo hago
canciones todas las semanas. Me parecía interesante poder dejar constancia de
todo eso, de esas canciones que se quedaron fuera del disco, también...
Algo
así como caras “b”...
El
concepto es un poco de cara b porque no tengo tiempo para producir como en el
disco, tan arreglado y cuidado. La primera canción, que sale el 5 de junio, es
una canción con guitarra y voz, un tema acústico que muestra una cara b de
Deluxe.
En
Méjico con Amaral
Hace
poquito has intercambiado grupo con Juan Aguirre, de Amaral: fuiste a tocar con
ellos, luego él vino a tocar contigo... ¿Es más fácil de lo que parece
cambiarse con un grupo, teníais ciertas similitudes?
Si,
Juan y yo hablamos mucho sobre la música, tenemos un montón de gustos
comunes...También fue un poco circunstancial, ellos necesitaban un guitarrista
para acabar la gira, les faltaban cinco conciertos, me preguntaron por uno y les
dije que lo hacía yo. Juan me dijo que entonces él quería venir luego conmigo a
terminar mi gira. Hicimos un intercambio. Es muy interesante, ves como funciona
un grupo desde dentro. En mi caso, mucho más interesante, fui con Méjico D.F. a
tocar con ellos, y he visto cómo funciona un grupo grande, Amaral es un
grupo muy potente a nivel de público y venta de discos. Es muy interesante ver
como funciona desde la segunda fila, y a Juan seguramente le gustó revivir cosas
que hacia tiempo que no vivía, como tocar en sitios pequeños...
Como
artista haces un poco de todo: te marcas una versión de Perlas ensangrentadas o
una de los Smiths…
Siempre
he abogado por esa diversidad musical. No siempre tu proyecto es el reflejo real
de lo que tu eres, y yo si que escucho un montón de música distinta, cosas que
sorprenderían a la gente. Lo que pasa es que procuras seguir una línea, ser un
poco coherente... Deluxe despista muchas veces, y es bastante cambiante, pero no
me gustaría ser radical en ese sentido, pero sí poco a poco ir metiendo cositas
distintas.
Eres de
los pocos artistas españoles que ha llegado hasta Japón. ¿Cómo fue?
Fue tan
fácil como que una discográfica japonesa prefirió hacer su propia edición de mi
segundo disco, con letras y portada en japonés. Es el segundo disco con algunas
canciones del primero, como un cd recopilatorio.
En
Deluxe son muy importantes los nombres… De hecho, Lux es un personaje de Las
vírgenes suicidas. ¿Qué tiene que ver ese personaje contigo?
El
nombre surge después de mucho brainstorming, pensé un montón de cosas, y una de
las propuestas era Lux, una de las protagonistas de Las vírgenes suicidas. No sé
como acabó en Deluxe.
Xoel y
La Fábrica
de Chocolate
Para
terminar,
La
Fábrica
de Chocolate ha sido una parte importante de tu historia: le has puesto ese
título a un disco de Elephant Band, una productora, una sala de conciertos…
Imagino que tendrás gran cariño a ese libro.
Yo
flipaba con el libro de Roald Dhal, de pequeño, me había marcado, y
cuando empecé a hacer canciones, sentí la necesidad de dedicarle una canción, y
fue una canción de Elephant Band, luego el título de un disco… Luego fue
el nombre de la productora, con mis managers desde entonces, con los que llevo
diez, once años… Y luego hicieron el remake de Tim Burton, que supongo
que lo habrán hecho por todo el bombo que yo le di (risas).
¿Te
gustó?
Si, me pareció todo un detalle (risas).
Xoel
López, muchas gracias, y que sigas viajando con este Fin de un viaje infinito.
Muchas gracias, muy amables.
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