|
Arancha Moreno/Redacc. Popes80
Han sido cuatro discos al frente del grupo Café Quijano, y más de dos millones
de discos vendidos en todo el mundo. Las cifras y las canciones de tu pasado más
reciente son una buena presentación. ¿Se siente uno más a salvo, con este
pasado?
Es un colchoncito; si no hubiera nada atrás, seguro que sería todo mucho más
difícil, aunque ahora tampoco resulta nada fácil, porque es casi como empezar de
nuevo sin serlo del todo.
Un pasado con peso y un futuro que promete. ¿Qué ha cambiado, en este nuevo
proyecto llamado Quijano?
Básicamente, ha cambiado que en vez de ser tres personas como antes, soy yo
solo. Y en las televisiones, tres chicas monísimas que salen conmigo.
¿En qué momento decides empezar este proyecto en solitario, y por qué?
Después de la última gira estuvimos un tiempo parados, estábamos descansando, y
en ese descanso, decidimos hacer cada uno lo que nos apeteciera, de ahí en
adelante, sin fecha límite de volver a lo mismo. Yo seguí haciendo las canciones
porque es lo que había hecho siempre, y me apetecía seguir haciendo música,
seguir componiendo, y al final, terminé grabando y haciendo este disco.
Vidas y venidas
Un nuevo
proyecto en el que te quedas solo con el apellido, Quijano, y con un nuevo
disco, que has publicado el pasado 17 de abril y que incluye en su titulo un
juego de palabras: Vidas y venidas. ¿Qué contiene este trabajo?
Efectivamente es un juego de tres palabras
porque es un disco que he hecho dando muchas vueltas, yendo y viniendo, grabando
en cantidad de estudios diferentes. Y la historia del disco, es la historia de
vidas, de personajes que tienen un protagonismo especial en cada canción, y esa
es la explicación al título.
Lo nuevo de
Quijano llega tres años después de lo último de Café Quijano, y suena con
fuerza, recuerda la fuerza con la que irrumpió, allá por 1999,
La Lola.¿ La
Magdalena tiene algo que ver con aquel personaje, o con la manera de entender la
canción?
Sí, también lleva nombre de mujer, lo que pasa es que en aquel caso,
La Lola era la protagonista de la canción y en
este tema,
La Magdalena
es una referencia, el hecho de que “no vale la pena llorar como una magdalena”;
la protagonista no es la Magdalena, sino ese simil que se hace con esa mujer que
decían que tanto lloraba.
Llevas tres semanas en los primeros puestos de las listas de ventas; muy buena
acogida para el tiempo que lleva el disco en la calle...
Sí, llevamos cinco semanas en la calle, y las cuatro primeras semanas estuvo
entre los seis primeros; la verdad es que satisface muchísimo porque el hecho de
salir en estas circunstancias, solo y con un proyecto nuevo, te da tranquilidad,
te anima y te ilusiona para seguir haciendo otras cosas.
Manuel no
es un “canalla”
¿Quijano es poeta canalla o músico inquieto?
Entiendo que en la música, en muchos casos las canciones pueden ser poesías
cantadas, poesías musicadas, y al mismo tiempo no significa que yo no sea un
músico inquieto, que lo soy. Quizá un poco la mezcla de todo. Desde luego, la
palabra canalla no me gusta absolutamente nada, porque aunque se le de un
sentido medio lúdico o en cierto punto cariñoso, es una palabra real que tiene
un significado real bastante despectivo.
Al hilo de
este “canallismo”, una lectora de POPES80.com, Patricia desde Orense, nos ha
escrito lo siguiente: “Ya sé que tus canciones no son autobiográficas pero...
¿Te sientes, aunque solo sea en parte, identificado con la canción de El Golfo?
Lo digo por esa imagen que pueda tener la gente sobre ti de tipo duro o canalla”.
Sí que es cierto que me siento identificado con parte de las canciones que
escribo, desde luego siempre digo que no puedo ser protagonista de todas
porque sería imposible llevar esa carga de responsabilidad. En la de El Golfo,
pues en muchas cosas; sobre todo en esa parte en la que dice “deja que hablen,
que cuenten, que digan, que inventen de mí”, allá ellos, porque la gente, ya no
de mí, sino de cualquier persona que esté un poco expuesta, hablan e inventan
cosas que, en la mayoría de los casos no tiene nada que ver con la realidad ni
se le acerca.
Cuando alguien recibe las primeras críticas, uno se pregunta por qué; con el
tiempo, ¿eso se acaba asimilando, y le da menos importancia?
Terminas espabilando un poco, pero no creo que a nadie le guste oir algo malo
sobre él, o algo inventado, entiendo que a eso nadie se acostumbra. Es como a
una chica cuando le llames guapa, nunca se cansa de oírlo. Esto es lo mismo:
nunca deja de molestarte que se inventen o que te critiquen de una manera poco
realista.
Disco de oro
En tu caso, por ahora, las críticas son lo que menos... Hay que felicitarte
porque ya eres disco de oro, con este Vidas y venidas, un disco que te van a
entregar la semana que viene en tu tierra, en León. ¿Te esperabas un resultado
tan rápido?
No, ha ido muy bien, ha ido bastante rápido, estoy muy contento con el
resultado, lo del disco de oro es una satisfacción tremenda porque cuando sacas
un disco no sabes lo que va a pasar, no tienes ni idea de donde va a llegar.
Menos cuando la formación cambia...
Exacto, está todo dando
vueltas de campana continuamente, las cosas han cambiado muchísimo en los
últimos tres, cuatro años; el hecho de tener disco de oro es una satisfacción
inmensa.
No sólo por el cambio de formación, o un nuevo proyecto, sino porque vender
discos ahora mismo es cada vez más difícil, así que el hecho de vender discos
hoy en día, es un auténtico logro...
Desde luego, pienso que el hecho de que una persona vaya a la tienda, y con la
cantidad de discos que hay, elija el tuyo, es poco menos que un milagro, y con
la facilidad que hay hoy en día para llegar a la música desde otros lados y
encima en la mayoría de los casos de manera gratuita, el que la gente compre un
disco es para que te merezca el mayor de los respetos, se merezca la mayor
admiración esa persona que sigue apostando por tener algo que ha costado
muchísimo y que ha llevado muchísimo trabajo finalizar.
La semana que viene, en el acto en el que se hará entrega ese disco de oro,
presentáis la puesta de largo de Rebels Music, vuestro sello discográfico, un
sello que tu has creado...
Sí, fue un sello que
formé para hacer el lanzamiento de este disco, después de salir de la compañía
anterior en la que estaba. Ha sido mucha la satisfacción que ese primer sello
fundado por mí, con un primer trabajo, a la primera de cambio ha conseguido un
disco de oro de su primer referencia en el catálogo. Vamos a celebrarlo el
martes en León porque es para celebrarlo.
Vestir las canciones
Respecto a tu forma de trabajar, pregunta Silvia, una oyente de Gijón: “Tú que
eres tan perfeccionista, en este disco en el que mandabas tú, y no tenías a
nadie que te parase, ¿cómo has sido capaz de decir 'hasta aquí, ya esta listo'?”
No es fácil, con las canciones pasa como con los cuadros: aún terminado, tienes
la sensación de que faltan pinceladas por dar. Yo creo que en las canciones
siempre quedan muchas cosas por hacer, la canción es algo a lo que se le puede
poner vestidos de distintos colores, y en muchos casos, hay muchos colores que
le pueden venir bien, pero al final tienes que vestir la canción de una manera
determinada, que no significa que no te hubieras quedado con ganas de probar
otro vestido, que siempre terminas probando, pero al final cuando terminas,
tienes la sensación de que podría haber quedado otra postura más.
Otro ritmo, otra musicalidad...
Sí, le puedes hacer un millón de
variantes, con unas cuerdas, con cualquier cosa, cambia totalmente la sonoridad.
Record de actuaciones
Ahora estás
presentado este disco en los medios, Vidas y venidas, ¿también lo estás haciendo
en directo?
Sí, el sábado pasado (19) era el principio de la gira, en un festival de
Valladolid, pero tuvimos que suspenderlo por las lluvias, con lo cual el
principio de la gira no ha sido demasiado afortunado, pero sirva de referencia
el principio de la gira de La taberna del buda, que en el primer concierto
también llovió, y luego hicimos doscientos más.
Por cierto,
Café Quijano tenéis un record de conciertos, hicisteis doscientas actuaciones en
año y medio…
Sí,
hicimos muchísimos conciertos, y muchas televisiones, y mucha promoción… Ha sido
una gira intensísima.
¿Y cuándo se
escribe?
A ratos, en los hoteles, en los viajes… En año y medio algún día tienes libre,
aunque no muchos… Cuando tienes ganas de escribir, no importa muchas veces el
entorno, sino la intención, y el hecho de tener ganas de escribir y cosas que
contar, puedes seguir escribiendo en el avión, en el tren o en un coche,
terminas haciendo las cosas porque te lo pide el cuerpo. La falta de tiempo o la
ocupación en una promoción, en una gira, hace que también pases muchas horas de
tránsito, de un lugar a otro, y ese tiempo se puede aprovechar.
Para ir
terminando, La Magdalena ha pegado muy fuerte. ¿Tú la ves cómo una de las
canciones de este verano?
Ojalá, me encantaría, a la gente le está gustando, está respondiendo bien. Ojalá
sea una canción exitosa, es lo mejor que le puede pasar a alguien que escribe
canciones, que sus canciones tengan éxito. |