En el artículo "Por las dudas sol y Loquillo" se dejaban abiertas algunas líneas de trabajo que pretendo retomar ahora aquí y que sirven para entender a Loquillo pero no de una forma sólo "escuchada" sino "pensada"
En el artículo
"Por las dudas sol y Loquillo" se dejaban abiertas algunas líneas de trabajo que pretendo retomar ahora aquí, y que sirven para entender a Loquillo pero no de una forma sólo “escuchada” sino “pensada”, es decir, profundizando en el artista más allá de la descripción de sus discos y de las rupturas con un productor, un manager o un músico.
Me gustaría empezar diciendo que Loquillo es una persona valiente en un mundo lleno de mediocridad, de acomodación, de pensamiento único, de borreguismo, de “manadismo”, de materialismo, de estupidez y de mentira. Loquillo es una isla en todo eso, y es de los pocos músicos al que se le puede escuchar o leer con cierta atención, puesto que siempre tiene algo que decir. Se ha involucrado muchas veces en cuestiones que le han perjudicado pero ha sabido imponer su compromiso con unos valores por encima del dinero. Esa valentía en lo personal también la ha tenido en lo musical. Cuando en 1989 Sabino Méndez abandona Los Trogloditas la lógica llevaba a pensar que Loquillo y los Trogloditas se iban a despeñar, pero no fue así; bien al contrario. Cómo supero eso Loquillo? Con valentía, con trabajo y rodeándose de gente útil para su proyecto, como los Trogloditas. Por último, también ha sido valiente en lo intelectual al ir creciendo poco a poco hasta ofrecernos una “suelta” absolutamente impecable como escritor, compositor y columnista.
Dejemos los adjetivos calificativos y centremos un poco el trabajo. Loquillo y los Trogloditas (subrayo Los Trogloditas) han sido uno de los grupos seminales para configurar el rock and roll de nuestro país en los últimos treinta años. Su estética, su fuerza, su actitud y su música han hecho que a la música rock se le hayan abierto un gran “horizonte de expectativas”, que se lo debemos a Loquillo.
Como subrayé en mi anterior trabajo sobre Loquillo, Balmoral es una auténtica encrucijada en la discrografía de Loquillo, puesto que en ese disco confluye todo lo bueno que ha hecho hasta este momento y a partir de ahí se abren diferentes líneas a seguir que algún día se volverán a encontrar en otro “disco nodo”.
Cómo llegamos a Balmoral? Después de un recorrido largo se han juntado todas las inquietudes de Loquillo en un disco. Hay mucho de cantautor, hay mucho de rockero, hay mucho del mundo del crooning y del jazz, está presente el folk y no falta, por supuesto, el rockabilly. Pero, nos podemos preguntar, de dónde viene esto? Viene de la propia evolución de la discografía de Loquillo.
Rompamos la división tradicional de los trabajos de Loquillo en la época Sabino y la postsabino y profundicemos un poco más. Agrupemos la discografía de Loquillo en bloques, según el sonido ofrecido y las firmas de muchas canciones, con el objetivo de argumentar que Loquillo ha sido un gran escritor desde el comienzo del grupo y ha participado en las grandes canciones “ideológicas” y que han marcado a la banda.
El primer bloque sería el formado por “El ritmo del garaje” y por ¿Dónde estabas tu en el 77?, y realizados en base a Jesús N. Gómez con un sonido muy meritorio para la época y donde ya se avanzaban cosas más allá del rockabilly y del rock and roll. Así, podemos hablar que además de las excelentes composiciones de Sabino en “Donde estabas tu en el 77” (1984) "como “Avenida de la Luz”, los temas “Enamorado de la dependienta de la tienda de patatas fritas”, estaba firmado por Simón, Vila, Puigdomenech, Méndez y la canción “77” por Sanz/Puigdomenech. En el “Ritmo del garaje” también Loquillo era coautor de “Rocker city” y “Barcelona Ciudad”, una de las canciones claves en la historia de la banda en la cuestión de su geoidentidad.
El segundo bloque estaría formado por todos los discos producidos por Steve Taylor, quien exprimió y plasmó de forma muy astuta el sonido de la banda en una época de excesos, de locura y de crecimiento artístico. Fue la época que fraguó la gran leyenda de la banda y conformó las bases del éxito. Taylor produjo esta etapa de despegue de Loquillo y que incluyen los discos “La mafia del baile”, “Mis problemas con las mujeres” y “Morir en primavera”, en los que Sabino crecía como compositor pero empezaban a asomar la cabeza canciones de otra factura y con otras inquietudes. Así temas como “Mis problemas con las mujeres” de J.M. Sanz y S. Fece, “Brisa de Abril”, “Coleccionistas”, “Algún día moriremos” (la mejor canción del disco con el permiso de “La Mataré”) de R. Puigdomenech, o “Canço de pages” de aquél y Vila. También en el disco “La mafia del baile” destacaban “Chanel, cocaina y Don Perignon” deJ.M. Sanz/Ricard Puigdomenech o “Codigo de honor” de J.M. Sanz/R. Puigdomenech. Por último, en “Morir en Primavera” había dos canciones que parecían proyectarnos hacia diez años después, como son Dioses (Ricard Puigdomenech), la versión de a mala reputacion (G. Brassens/Pierre Pascal) y sobre todo “En Dino's a las diez”
J.M. Sanz/S. Face/S. Mendez que nos lleva a entrar en el garito de las películas de los años 40 y de un mundo muy cinematográfico y lujo.
Con las incorporaciones de Sergio Fecé (teclados), Liba (saxo) y Xavi Tucker por Sabino Méndez la banda gana en impulso sonoro y con el directo “A por ellos….” inauguran una época de una cierta autogestión de la mano de Iñaki Altolaguirre y con Los Trogloditas como auténticos protagonistas. El sonido estaba muy rodado y a golpe de talento, trabajo y fuerza publicaron la mejor trilogía de su carrera. Cuando en el verano de 1991 comenzó a sonar la canción “Hombres” (Sanz/Fecé) supimos que Loquillo no se había acabado. Aquellas guitarras que no paraban de sonar, la dureza, la pose, la unión de la banda, las guitarras de Puigdmonech/Tucker rumiaban por todo el país con una precisión y un engranaje casi perfecto y Simón y Vila funcionaban como el corazón de un recién nacido. “Simpatía por los Stones” (Sanz/Fecé), “Diez años atrás” (Sanz/Fecé) son algunos de los ejemplos del gran protagonismo de Sergio Fecé, quien sería la mano derecha de Loquillo a nivel compostivo. Y así llegamos a “Mientras respiremos” con una canción de igual nombre compuesta por Sanz/Puigdomenech, la continuación del dúo Sanz/Fecé en “Ojos vendados” (canción clave en la historia del grupo) y “Vencidos”, aunque la canción clave aquí fue el “Hombre de negro” (adaptación) y sobre todo “John Milner”, donde Sanz y Sopeña viajan en el tiempo y recuerdan un tiempo perdido para siempre tanto en lo estético como en lo cultural. La trilogía se cierra con “Tiempos asesinos” un disco de rock and roll desarrollado en plena eclosión “indie”, donde se reivindica a The Stranglers y donde en colaboración con otros, Fecé y Sanz crean la canción “Treinta y tantos”, un himno generacional que abre una vía nostálgica para futuros trabajos. Quizá esa canción abra un viaje en el tiempo que ha explotado Loquillo hasta Balmoral. Tambén es ide destacar la “Canción urgente” de Sanz y Puigdomenech y sobre todo, compuesta por los dos, “El parque de Cervantes”.
Esta etapa se vuelve a cerrar con otro directo “Compañeros de viaje” que se edita a todo lujo y donde por segunda vez Loquillo es capaz de crear la atmósfera necesaria para firmar un excelente disco en directo, después del excitante e irrepetible “A por ellos”. Este disco supone el fin de muchas cosas. Por un lado, el de los propios Trogloditas, que se empiezan a diseminar de lentamente y la entrada en el tunel de Loquillo debido a aventuras con discográficas impresentables. Así es cuando prenden los proyectos con Sopeña para musicar poemas y los discos “Con elegancia”, “La vida por delante” y sobre todo “Nueve tragos”, el disco más elegante y con más clase que se ha hecho en este país. A la par de algunos de estos trabajos, Loquillo decide cambiar el método de trabajo y se asocia con Jaime Stinus como productor, lo que supondrá un enfrentamiento (uno a uno con Los Trogloditas) y la búsqueda de nuevos sonidos para la banda. Sonidos de riffs de guitarras, experimentación con la música glam y diferentes aportaciones de Sopeña, Pascual, etc. llevan a crear una trilogía que comienza con “Cuero Español” sigue con “Feo, fuerte y formal” y termina con “Arte y Ensayo”, seguramente el mejor de los tres pero que nos deja un Loquillo que amaga pero que no llega a dar de todo. Quizá el proceso de cambio no se haya sentido y quizá el desencuentro entre Stinus y Los Troglos tenía que pagar un cierto peaje. Los Trogloditas (en sentido verdadero) irán desapareciendo lentamente en la interpretación aunque en la composición quedaron totalmente relegados. Puigdomenech acabaría siendo apartado por incompatibilidad, igual que Vila, Fecé y finalmente Simón. Pascual, Sopeña etc. tomarían el relevo. Incluso Loquillo le “birla” a J. Urrutia a Guille Martín….
¿Qué quiero demostrar con todo esto?
a) Que Loquillo es un excelente compositor desde el principio y que su función ha sido primordial en todas las épocas del grupo tanto como intérprete como compositor
b) Sabino ha compuesto los grandes hits de las primeras dos épocas del grupo, pero su importancia es menor de lo que se piensa, puesto que las dos últimos épocas han dejado éxitos y canciones mucho más consistentes y atemporales que “La policia” o “Todo el mundo ama a Isabel”
c) No es cierto que Loquillo tenga una doble personalidad, es decir, que se cree un personaje cuando sale al escenario. No. Simplemente Loquillo ha entendido la esencia del rock, que es algo que impregna el vestir, el interpretar, el componer y sobre todo el vivir. Su postura, su presencia y su clase sólo son consecuencia de su forma de entender un compromiso vital
d) Loquillo y Los Trogloditas ha sido un grupo que se ha definido más en relación a los clichés existentes que a la música que realizan ellos mismos. Si estudiamos en profundidad su obra vemos que el rock and roll no es del todo su matriz
e) Loquillo y los Trogloditas han tenido que luchar durante parte de su trayectoria para quitarse la leyenda de que no sonaban mejor en disco que en directo. Para mí nunca ha sido así y los discos producidos por Steve Taylor eran muy meritorios y éste no ha sido lo suficientemente valorado. En ese sentido el peor disco de Loquillo has sido el tercer directo, sobre todo las canciones interpretadas con Sabino Méndez por su intento de “revival” y por la pérdida de velocidad interpretativa y de “tempo” musical.
f) Loquillo ha sido muy generoso con Sabino al darle unos galones que no le pertenecían del todo a él, puesto que Sabino ha aparecido de nuevo como una especie de “salvador” después de servirse del “cadáver exquisito” de Loquillo y Los Trogloditas en sus libros. En tal sentido es mejor escritor Loquillo que Sabino.
g) En todo este proceso se han maltratado a Los Trogloditas que eran el sostén del grupo hasta “Cuero español” y desde cuya desaparición Loquillo ha perdido cierta identidad en su sonido. Es cierto que está formando un sonido nuevo pero muchos echaremos de menos a Los Troglos porque el ecosistema musical que creaban y su complicidad les hacía sonar espléndidamente. Las explicaciones del abandono de todos ellos relacionadas con las drogas o el alcohol (menos Puigdomenech) han sido de mal gusto. No está bien explicar las cosas en una parte sino en todo el conjunto. Los problemas con las drogas sólo eran un problema dentro de otros….
h) Loquillo se sabe relacionar y buscar nueva gente y nuevos colaboradores, es decir, se sabe rodear. De ahí su éxito en sus diferentes etapas.
i) El carácter de Loquillo siempre ha sido un tema desarrollado “detrás de las cortinas”, quizá porque nadie se atreva. Supongo que a nivel personal debe de ser una persona con un ego difícil de manejar. Hay declaraciones de algunos Trogloditas que pueden apuntar algo de esto.
j) Loquillo ha tenido siempre que cargar con un entorno que le ha hecho mucho bien y que le ha llevado a “mucho mal”. Me explico, a veces tener toda una serie de coreografía para aplaudir es algo que no deja avanzar. Él sin embargo se ha dado cuenta y ha sido capaz de romper muchas veces con ese entorno
Hasta aquí el Loquillo “pensado”. Seguramente me quedan cosas por escribir pero es de noche, es tarde, estoy solo, las hojas del parque se acercan al envés de mi ventana y parece que me impulsan a salir o a tirarme. Una pareja pasa a lo lejos (a dónde irán?) y el de la habitación de enfrente sigue estudiando o quien sabe qué hace. Aunque lo pudiera parecer no estoy escuchando a Loquillo sino a The Smiths y a Rem. Mi amigo Miguel me ha hecho llegar provisiones de ambos grupos y las estoy saboreando. Están bien. Las tareas se acumulan y tengo que seguir achicando trabajo. Mañana me espera una jornada dura y tendré que aguantar a cualquier loco….Necesito escuchar “sol” de Loquillo y luego dormir un rato….O tempora o mores……