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por
Itxu Díaz (Director Popes80.com)
| "Por eso, esas muestras, esos pequeños apretones de manos, ese empuje descuidado o ese conmovedor apoyo razonado carga de savia nueva el sentimiento de lucha por un valor común, por una cultura común" |
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Lo
contrario de pisarte el cuello es darte la mano y tirar de tí. Incluso
con fe ciega. Incluso esquivando disparos. Incluso aunque te rechacen la
mano amiga. Tal vez, hacerlo sin esperar nada. Un gesto admirable y
reconfortante que cada vez se ve menos. Quizá por eso cada minuto lo
valoro más.
En
estos días de promoción de 'Haciendo Amigos' lo estoy notando como
nunca. Cuando menos te lo esperas, alguien aparta la maleza y da la cara
por tí. Como si siempre hubiera estado ahí. Esperando una oportunidad
para dar, sin hacer cuentas, sin importar demasiado quién debe a quién.
Con el corazón. Una grata sorpresa que no estaba escrita. Una admiración
mutua que nunca se había mostrado así, con semejante desvergüenza.
Esto,
y lo vivido, me han hecho pensar. Este agitado mundo en el que nos movemos
está lleno de sorpresas. Da gusto cuando ves que hay miles de personas
capaces de comprender que tras la lucha cainita no se esconde ninguna
virtud. Nada bueno. Que lo importante es sumar. Sumarnos. ¡Que pronto se
olvida todo lo malo cuando alguien te da un poquito de lo que le gustaría
recibir!
Y
me gusta verlo así ahora, en la mitad del salto de pértiga del final de
semana, como cuando antaño me dejaba caer por esta costa al atardecer el
sábado. Con la pausa y recogimiento de ver pasar el tiempo vacío de
efímeras presiones. Hoy, en fin, lo veo así.
Dicen
-decimos, a veces- que la música está malita. Que la música española
sufre. Sangra. Pero si alzamos la vista vemos a la legión de
responsables. Desde arriba, desde la citada pausa, vemos sus actitudes,
sus palabras. Ajenos y atentos. Una enorme ecuación que, para nuestra
desgracia, muchas veces nos ofrece resultados en negativo. Envidias micro
económicas al serivicio de la estudipez. Elogios gratis en venta. Basura.
Por
eso, esas muestras, esos pequeños apretones de manos, ese empuje
descuidado o ese conmovedor apoyo razonado carga de savia nueva el sentimiento de lucha por un valor
común, por una cultura común. Una batalla de sumas, en positivo, en la
que uno disfruta cada día. Donde siempre merece la pena dar la mano y
tirar. Es el principio de la gran esperanza de la música. O sea, de los
artistas, las canciones y los que saben apreciarlas.
No
sé si saben de qué estoy hablando.
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Didier Magalhaes (06/07/06)Aburrido,
fatalmente redactado, ñoño, insulso, ¿algo más? la
foto es terrible, chico, hablas de pop, hablas de
los 80, cámbiala ya.
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