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por
Itxu Díaz (Director Popes80.com)
| "Parece que juntarse es pensar en el pasado, y cuando les plantean la cuestión vuelven mentalmente a esos camerinos en los que firmaban ombligos de decenas de adolescentes con rotuladores de punta ancha" |
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Me
tienen un poco cansado estos grupos separados o disueltos que miran con
tanto recelo la posibilidad de volver a juntarse. A veces parece que
estás hablando con los Rolling, cuando delante sólo tienes a Pepe o a
Pedrito: "Por mucha presión de los fans que haya, descarto casi por
completo la posibilidad de que volvamos a juntarnos en un futuro porque
cada uno de nosotros está desarrollando su creatividad por vías muy
diferentes y tendría que ocurrir un milagro para que volviésemos a
coincidir sobre un escenario... ". Mientras escuchas como sueltan
estos discursos -todos tan parecidos- , sin querer, te va invadiendo un
sueño profundo e incontrolable. A medio camino entre la indiferencia
absoluta, la sonrisa placentera de almohada y el aburrimiento total.
Y
de pronto despiertas, le miras fijamente a los ojos y si no lo dices, al
menos, reconoce que lo piensas: en el fondo me importa poco si os juntáis
o no, tal vez pueda hacerme alguna ilusión, tal vez preguntarte sólo sea
mi trabajo; pero por favor guarda esa verborrea engreída, que no es para
tanto. Que seguramente, que te juntes o no con el resto de tu grupo, les
importa un pimiento a los que algún día fueron tus fans. Que los que te
admiran a tí, te quieren igual en solitario. Que sólo unos pocos muy
fanáticos de toda tu discografía se desvelan por la noche pensando si
mañana les dirás que sí, que vuelves con todo el equipo. Sólo unos
pocos muy pocos.
Es
triste a veces ese falso pedestal del que un día fue artista mediático y
ahora simplemente es artista. Es triste porque a veces se les ve
engañados y desorientados. Yo -y muchos de vosotros- los valoramos quizá
ahora con mayor profundidad incluso que antaño cuando llenaban estadios y
grandes salas. Pero también sabemos que muy probablemente, muchos de
ellos, no volverán a llenarlas. Y aunque casi todos lo saben -y además
no les preocupa-, de vez en cuando, alguno se hincha, se viene arriba y de
pura pasión por hacerse el duro, por hacerse de rogar, por darse
importancia, termina rozando el ridículo.
Por
eso pienso que si alguien se atreve a hacerles esa fatídica pregunta
-¿volveréis a juntaros?- deberían tomársela menos en serio. Parece que
juntarse es pensar en el pasado, y cuando les plantean la cuestión
vuelven mentalmente a esos camerinos en los que firmaban ombligos de
decenas de adolescentes con rotuladores de punta ancha. Pero casi todas
esas chicas se han marchado y ahora conviene guardar con prudencia y
humildad lo que casi siempre se tiene, una buena colección de canciones.
Eso no se pierde.
He
visto cómo han vuelto Calamaro y Ariel Rot. Vuelven a hacer un concierto
porque les apetece y por sus fans. ¡Cuántas veces se lo habrán pedido!
Dependiendo del día, unas veces dicen "puede ser" y otras
"jamás", porque en el fondo no se toman la pregunta muy en
serio. Y eso que grupos como Los Rodríguez tienen motivos de sobra para
tomárselo en serio. Pero en menos de un mes se juntarán dos veces
después de diez años de separación. Y no tienen que dar demasiasdas
explicaciones. Se lo han ganado.
Es
verdad que la postura de Rot y Calamaro la mantienen muchos grupos
disueltos. Pero no es menos cierto que a mí me siguen aburriendo todos
esos que se comportan como si del regreso de su banda dependiese el futuro
de la humanidad.
Pero
en fin, no seré yo quien les quite la ilusión. Al fin y al cabo, me
gustan esos músicos realistas y naturales, los que no cierran puertas al
futuro, porque es muy difícil saber dónde y en qué situación vamos a
estar el día de mañana. Incluso esos que saben decir: "Ya sé que
llevo toda la vida asegurando que jamás me juntaría de nuevo en un mismo
escenario con esta panda de idiotas. De acuerdo, pero el próximo viernes
daremos un concierto en Madrid, porque nos da la gana, ¿y qué?".
Por
cierto, alguien me dijo hace días que los grupos disueltos, cuanto más
niegan su regreso, más lo desean. ¿Será verdad?
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Antonio (12/06/06) Me parecen tu comentarios muy acertados y es verdad que "retomar" algo que en su dia fue super valioso no es signo de debilidad, sino que demuestran que siguen gozando de lo que los unio una vez, la buena musica.
Por ejemplo, el regreso de Ole-Ole con Vicky Larraz, por supuesto ha despertado la aburrida ya polemica de la tele-prensa-basura, pero el caso es que ellos les importa un pimiento lo que diga la gente, siguen su intuicion, siguen gozando de hacer cosas juntos, recordar todo lo que sembraron y sembrar cosas nuevas, y la cuestion es que nosotros los fans, estamos mas que agradecidos a que valoren nuestro apoyo. Oye, estamos en un pais libre, el que no quiera comprarse el cd o ir a un concierto que no lo haga, pero que se ahorre los comentarios infantiles y gratuitos que a nadie le importan. Y yo les doy a ellos y a todos los que piensan como ellos un enorme ¡OLE!
Carlos (12/06/06) Quizá el auténtico problema sería si tiene sentido que cierta prensa quiera siempre juntar a antigus bandas. Hablar, por ejemplo, de un retorno de Duncan Dhu sólo puede hacerse desde un desconocimiento absoluto de las trayectorias de Mikel y Diego. ¿Alguien ha escuchado el último disco de Vasallo? Eso no es Duncan Dhu, y nada malo hay en ello, Duncan Dhu fue un gran grupo, hicieron grandes canciomes, luego cada cual tiró hacia un camino, ¿qué motivo habría que justifcase que se juntasen para cantar Jardín de Rosas de nuevo? Si a ellos no les apetece es su decisión, respetémosla, es más coherente eso que juntarse sólo porque los fans (y la prensa) lo deseen.
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