|
por
Itxu Díaz (Director Popes80.com)
| "Ayer lo escuché hablar con tanta pasión del Sevilla que me he levantado preparando las gradas en el salón de mi casa para el encuentro de esta noche" |
|
Publicidad
|
|
|
No
es que necesite empuje para apoyar a un equipo español en un torneo de
fútbol europeo. Ni mucho menos. Pero tampoco suelo ir más allá de
dónde llegan los colores de mi equipo, que coinciden con los de la
cabecera de estos "Desde la Costa". Aquí en la esquina, como
saben y a pesar de Caparrós, este año no estamos para mucho fútbol.
Hacemos lo que podemos.
Sabía
por la prensa que el Sevilla iba de cabeza a por la UEFA con una
intachable trayectoria, pero casi no era consciente de la importancia del
título. Ni siquiera había pensado en ver hoy la final de la UEFA. Como
digo, en esto del fútbol, mi pasión es limitada, no suelo llegar más
allá de donde llega mi equipo.
Pero
ayer escuché a Rafa Almarcha y a esa colección de artistas sevillanos de
primera en el programa de Abellán y he cambiado de idea. Por completo.
Almarcha es un músico enorme. Bien lo saben los amantes de la música
andaluza, los que le conocen y especialmente los seguidores de Siempre
Así. Pero además es buena persona y eso lo saben aún mejor que bien los
que le concen personalmente, sus amigos. Siempre me cuentan que es un buen
tipo, con un corazón único, un amigo leal. Quedan muy pocos así en el
mundo del espectáculo.
No
sé si a ustedes les pasa, pero yo a veces entablo amistades con gente que
no conozco. Incomprensible pero real. Y con Almarcha, que no tengo el
gusto, me pasa eso. Leo lo que escribe sobre la amistad en sus canciones y
después lo escucho hablar por la radio y me convence de lo que sea, el
tío. Y así ha sido. Ayer lo escuché hablar con tanta pasión del
Sevilla que me he levantado preparando las gradas en el salón de mi casa
para el encuentro de esta noche. A muerte con el Sevilla. Y ustedes me
dirán, ¿qué pinta un gallego retirado en esta costa olvidada haciendo
de palmero mayor del reino apoyando causas tan lejanas? Pues no lo sé,
pero pueden preguntarle al productor de Siempre Así, porque seguro que
tiene la culpa. Igual que tiene la culpa de que visite salas rocieras
vestido con camisetas de grupos mod, rock, pop o punk de la Nueva Ola de
los 80. Los camareros alucinan. Pero me da igual. Es cuestión de cerrojos
mentales y demás, ya se imaginan.
Como
les contaba, ayer por la noche los oía, uno a uno, pasar por diversos
programas de radio y televisiones. Esos artistas de pies a cabeza, que le
dan tan bien a la rumba como a la poesía, a la pintura o al baile como al
flamenco-pop. Cantando, hablando de la música y el fútbol -¡el
Sevilla!- como sus dos grandes pasiones y lo entendí todo. Allí se
mezcla el arte con la pasión balompédica. En pocos sitios puede decirse
que el fútbol es también un arte. Pero en Sevilla, esta panda de
apasionados por la vida, lo consiguen todo.
Que
tiemblen los ingleses. Porque yo creo que esta vez, el sentimiento
sevillano no es sólo cosa mía, creo realmente que toda España estará
apoyando hoy al Sevilla. Yo el primero.
|