|
por
Marta Galán (Redacción Popes80.com)
|
"Entre mis amigas y yo hay además una ley no escrita que dice: no
poner canciones que duelan" |
|
Publicidad
|
|
|
A
mi amiga Bea le ha dejado su novio. Me pregunto si tiene algo que ver que
ella le regalara un cedé de Merche por su cumpleaños. Me imagino, aunque
ahora no es el momento de buscar razones, sino de estar con ella sin más.
Para escuchar y eso. Lo está pasando muy mal y las circunstancias no
ayudan mucho. Si nos vamos de tiendas, resulta que ve un jersey que a
Borja le quedaría estupendo. Vamos al cine a ver Separados y se pasa la
película llorando (no estuve muy acertada eligiendo, es verdad). Vamos a
tomar algo y resulta que en ese bar estuvo con Borja...
Ayer pasamos por delante de un escaparate y
vi el vestido perfecto para quitarle las penas. Cuando entramos estaba
sonando Por la calle del olvido, pero ella resistió como una campeona.
Mientras se probaba, Los secretos dieron paso a Mecano y ahí ya se me
derrumbó por completo con eso de “Me cuesta tanto olvidarte”. Las lágrimas
empezaron a caer por el vestido (que así dejaba de ser tan bonito) y
estallé. Llevaba días intentando hacerle sentir mejor y en 5 minutos el
inútil del dependiente había tirado todo mi trabajo por la borda. Me
acerqué hasta él con la vena del cuello hinchada y dando golpecitos con el
zapato en el suelo:
-
Por favor, ¿puede quitar eso, que mi amiga está llorando? Él sólo me
miraba como si hablara chino. Tuve que probar otra vez para que
reaccionara.
-
Qué ha puesto? ¿“Las 20 canciones más destructivas del pop español? Bea se
asomaba desde el probador y las lágrimas se le habían secado del asombro.
-
¿No tendrá por ahí “Sufre mamón”, si eso?, insistí.
-
Oye, rica, que esto no es un karaoke, me espetó el muy cretino.
Salí de allí arrastrando a Bea y dejando el vestido del revés, mientras
los papeles se cambiaban y ella intentaba animarme a mí:
-
¿Lo de “Sufre mamón” era por el dependiente o por Borja? No hables así de
Borja, pobrecito...
Llegué a casa indignada. Es que no soporto las canciones tristes, y mis
amigos lo saben. Hay que tener mucho ojo con ellas, porque en cualquier
momento te descuidas y ¡zas!, te dan una puñalada por la espalda. Entre
mis amigas y yo hay además una ley no escrita que dice: no poner canciones
que duelan. A Moni no le podemos poner Antonio Orozco (mal que me pese), a
Sandra “La oreja de Van Gogh... y así. Yo si estoy de buen humor pues
estupendo, pero si me pilla en un día tonto... Hoy voy al dentista y
¡venga canciones tristes! Pergdonegg, ¿puedah quitargh asa músicaghh?. Yo
creo que me ha entendido, porque no me ha sacado la manaza de la boca
hasta que no ha terminado. Con todo eso estoy de un humor de perros. Le he
preguntado a César por su nuevo disco y me ha dicho que algunos temas son
de los que me gustan. Sabe que eso de “soy muy desgraciado porque mi novia
me ha dejado” me pone de los nervios. Me hace reír cuando me dice que lo
bueno de estar mal del corazón es que luego te salen unos temazos. Luego
está la forma de verlo que tiene Ibán (con b) porque aunque sus canciones
sean tristes son divertidas. Nos pasamos las noches hablando de su forma
de ver el amor. A mí me tienen que hablar de amor como lo hacen “La
granja”, sin darle mucha importancia y sin hacerme creer que el mundo se
acaba. Porque si estás mal y encima te hundes en la miseria apaga y
vámonos. Las palabras peligrosas son la clave de las canciones tristes. Si
la letra lleva incluidas: nunca, siempre, amor, adiós, pensar,
recuerdos... Mejor pasar al siguiente tema. Ibán me ha acaba de enviar
una canción de Miqui Puig que se llama “La puta canción de amor en la que
el chico gana” y me ha alegrado el día. Deberían permitir sólo un número
determinado al año de canciones tristes. Que bastante tenemos cargando
cada uno con lo nuestro y con Beas y Borjas..
|