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por
Marta Galán (Redacción Popes80.com)
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"A veces, ir a comprar un cedé, quitarle el plástico, ojear el
librillo y ser el último eslabón de un sueño que supone mucho esfuerzo
es algo que no se puede cambiar por un clic" |
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Cómo cambian los tiempos. Me doy cuenta con algunas cosas. Mi profesor de
redacción periodística siempre nos contaba batallitas de abuelo. Decía:
“Vosotros no sabéis lo importante que era el teletipo, cuando no había
internet... bla bla bla...”. Nos daba un sueño...! O cuando mi madre me
pregunta: “Qué! ¿Vas a Clamores esta noche? Cuando tu padre y yo íbamos...
bla bla bla...”. Que ya le digo: “Vale, mamá, vale. No empieces. (y un día
pásate, que muchos de tus amigos seguro que siguen yendo...)”. No sé si
pensar que llevo la música en los genes o que quiere ver si le cuento algo
de mis noches por Madrid.
Ayer me sentí un poco batallitas yo también.
Llevaba meses esperando algo y por fin había llegado el día... Hay
momentos en la música muy especiales que se viven en contadas ocasiones.
Un esperado concierto, un disco descatalogado, una charla con tu cantante
favorito... Y lo que ha pasado estos días. “¡Cuándo! ¿Cuándo? ¡Cuándo!!
¿Cuándo va a salir el disco?”, nos/les hemos preguntado una y otra vez.
...Así que ahí estaba yo ayer al acabar el día, en el centro comercial:
Música clásica, jazz, soul, internacional, nacional, por la a... la b...
la c...
-Un poquito más adelante... sigue... ahí, enfrente de ti... no lo ves??
Y
allí lo encontré; ocupaba toda la I. Se había hecho esperar mucho y cuando
por fin lo vi, me parecía imposible. A veces deseamos tanto una cosa que
cuando llega no la podemos creer. Por la I de increíble. Cuando alargué el
brazo para cogerlo no veía un cedé. En serio que no. Veía muchos días,
muchos planes, muchos sueños. Veía una montaña de discos y no sabía si
gritarle a la dependienta que lo había encontrado, si abrir el cedé allí
mismo o si largarme a escucharlo cuanto antes.
Lo que se siente es algo que el emule nunca podrá ofrecer. Por eso hoy me
veo un poco abuela batallitas. Los que han nacido –casi- con el emule en
el escritorio no lo ven así, pero a veces, ir a comprar un cedé, quitarle
el plástico, ojear el librillo y ser el último eslabón de un sueño que
supone mucho esfuerzo es algo que no se puede cambiar por un clic. Ahí
queda dicho, para quien quiera escucharlo.
Normalmente no me paro a pensar estas cosas, y no soy, ni por asomo,
detractora del emule, pero con Indras es diferente. Durante estos dos
últimos años he visto tantas ganas, tanto tesón y tanto trabajo que hasta
yo he acabado cansada. Y ahora que por fin el esfuerzo ha dado sus frutos,
que el disco está en las tiendas y que se les reconoce el talento... Ahora
yo... me quedo sin palabras. No logro encontrar las frases que puedan
describir “Lejos del altar” y no miento. www.indras.es |