|
por
Arancha Moreno (Subdirectora Popes80.com)
| "La música no se está muriendo. La gente, de una u otra manera, escucha música, habla de música, llena los conciertos" |
|
Publicidad
|
|
|
Nos
quejamos de la piratería, de la libre circulación de canciones gratis
por Internet, y de lo mucho que está afectando la venta ilegal al negocio
de la música. Cada vez se compran menos discos, cada vez hay menos
artistas que puedan sacar a la luz sus creaciones. Algo que nos alarma,
pero que nadie combate con verdaderas armas. Con soluciones definitivas
como el abaratamiento de los caros cd´s, que es la principal causa por la
que la gente no va a las tiendas de discos. No todo el mundo tiene tantas
decenas de euros como para comprarse todas las novedades musicales que le
gustan cuando llegan al mercado.
Pero
hay otras claves musicales que, personalmente, me preocupan. Y es que
aunque bajan los ingresos de ventas de discos, el público sigue sediento
de música, y lo demuestra asistiendo a los conciertos. Se venden menos
discos pero se siguen llenando los directos. Quieren música en vivo,
quiere ver a los músicos en acción. Y es que hay pocas cosas que digan
tanto de un artista como verle en un escenario.
Ahora
los cantantes y músicos, viven de sus conciertos, y sin embargo, en España
los locales y salas de música en directo son cada vez menos. Se cierran,
como se ha cerrado mil veces la madrileña sala Caracol, que lucha por su
supervivencia, cuando ha demostrado con creces que es un local más que
necesario en nuestra ciudad. Como se cierra también el Divino Aqualung,
que va a ser sepultado víctima de las obras del centro comercial en el
que se encontraba. Convertirán el local en otra cadena de ropa, o de
alimentación. El mismo destino que, tristemente, asumen otros tantos
locales y salas, pequeñas o grandes, que se marchan con la música a otra
parte.
¿Y
aquellos que no cierran? Siguen siendo insuficientes. Parece que los
responsables de cultura, aquellos que tienen más poder para promover la música
en nuestras respectivas comunidades, sólo apuestan puntualmente por los
conciertos. De ahí por ejemplo que no haya salas con capacidades masivas,
y se tenga que recurrir a estadios de fútbol o palacios deportivos para
grandes espectáculos musicales. ¿No merece la música un espacio propio
y apropiado?
La
música no se está muriendo. La gente, de una u otra manera, escucha música,
habla de música, llena los conciertos. Afortunadamente, y aunque sea en
salas pequeñas, sigue habiendo conciertos cada noche. Hay demanda
musical, la pedimos a gritos. Y sin embargo, los dueños de la llave, la
guardan en el cajón.
Señores,
salgan a la calle. Hay música, hay ganas de música. Sólo es cuestión
de enfoque. No permitan que la llave siga ahí, en el fondo del armario,
llena de polvo. Es hora de dar cuerda a nuestra caja de música. Démosle
vida a la clave de sol.
|