Si a mi
alguien hace unos años (no muchos) me dice que a día de hoy me iba a
encontrar como me encuentro (hablando de música), le hubiera mandado a
no sé donde.
Todo empezó hace unos años, cuando aburrido de buscar en periódicos y en
suplementos conciertos por Madrid mi amigo Manu me llamó por teléfono
(siempre agradeceré esa llamada) para quedar en el bar de siempre, pero
con un fin. Sergio, pásate que te llevo conciertos para estas semanas…
Acudí a la cita como casi todas las tardes y me encuentro al colega con
un “taco” de folios, él sabedor de mi afición por el pop español me
empezó a mostrar conciertos y conciertos, hasta que le dije, tío ¿de
dónde has sacado esto? Me señaló a pie de página y pude leer www.popes80.com.
Yo lo flipé y a su vez rabiaba, ya que por entonces no tenía acceso
Internet. El caso es que desde aquel día esa dirección se me quedó
grabada y no fue hasta meses después (gracias a un cambio de curro) que
pude consultar esa página con frecuencia. Lo flipaba con la guía de
conciertos, con las entrevistas, biografías de grupos, Coño¡¡¡¡ Si
estaba el Pingüino, Los Limones, Livingstone, Hombres G, La Trampa, Los
Romeos, Dinamita, etc... Mi cabeza no daba más de si, esos eran los
grupos que llevaba y seguía oyendo durante toda mi vida y por fin
empezaba a saber más cosas de ellos y lo mejor… Que la página se
actualizaba casi a diario y que muchos de ellos seguían en activo o
estaban pensando en volver. Os aseguro que esos primeros meses para mí
no tenían precio, aunque más adelante la historia cambiaria… a mejor
claro está.
Yo seguía
como siempre, acudiendo a mis conciertos, y leyendo la mencionada
página, de vez en cuando mandaba algún comentario a alguna de las
noticias y me seguía informando de mis grupos de lo que hacían y de lo
iban hacer. Hasta que un día no me preguntéis cuál ni cómo fue que
conocí a Itxu. Creo recordar que fue en un concierto en el Chesterfield
Café y si no recuerdo mal era de La Ley de murfi. Total que me puse
hablar con él, empezamos a “levantar” el pop español y en eso quedó
todo. Hasta que un día leyendo POPES80 me enteré de que necesitaban
colaboradores, al principio dudé (pensé, no tengo periodismo ni nada por
el estilo) pero al final me decidí (que coño¡¡¡ no tendré una carrera
pero llevo toda mi vida oyendo pop de los 80). Al principio mis
colaboraciones consistían en hacer críticas de discos (de vez en cuando
ahora también hago, pero muy de vez en cuando), hasta que Itxu nos
propuso hacer El Palco, en el cual cada uno podríamos escribir lo que
quisiéramos de una forma regular (vale, a veces tardamos un poco en
escribir), la verdad es que a mí me hubiera gustado que se llamará
“Desde mi Iglú” (un claro guiño a “Desde la Costa”) pero este nombre
también está muy bien y además lo ha puesto el jefe, no sea que ahora me
despida...
Y cuando yo me encontraba haciendo de vez en cuando lo que más me gusta
que es hablar y escribir de música llega POPES80 FM. Ahí sí que en
cuanto me lo propusieron dije que sí enseguida. Creo que fue por una
traición de mi subconsciente, ya que desde hace años tanto mi amigo
Víctor Moreno como mi amiga Esther me dan la tabarra diciendo que yo he
nacido para la radio (todavía no sé de dónde habrán sacado eso). Y el
caso es que no viviré nunca de ello, es más, solo me ocupa 5 minutos a
la semana, pero os aseguro que son los 5 minutos más felices de cada
viernes. Al principio me divertía buscar versiones de grupos de los 80
cantadas por grupos actuales, hasta que propuse poner maquetas, me
aceptaron la idea y en eso me encuentro ahora.
Es algo muy
gratificante el poner en la radio o escribir de gente que no tiene
apenas oportunidades de sonar en las ondas y por lo general a cada grupo
que pongo me llena cada día más y soy correspondido con e-mails dándome
las gracias (no tenéis porque darlas), os aseguro que el hecho de
pinchar a esos grupos o leer sus e-mails para mí no tiene precio.
Así que desde aquí, desde “mi iglú” solo queda decir una cosa: Arancha,
Itxu, Alberto y demás colaboradores, gracias de corazón por conseguir
que cada día sea un poco más feliz y que cada día me guste un poco más
la música.
Todo esto no
tiene precio… para todo lo demás… Pingüi-card.