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Popes80 | 27 septiembre, 2020

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Amaral en el castillo: dúo acústico que enamora

Amaral en el castillo: dúo acústico que enamora
Francisco Reina

Amaral comparecieron en el Castillo Sohail de Fuengirola como lo que son en esencia, un dúo, Eva Amaral, voz, guitarra y armónica, y Juan Aguirre, guitarra, coros y voz, en formato acústico. Pese a ello, la gran voz de Eva y la guitarra y coros de Aguirre lo llenaron todo con un sonido nítido y momentos sumamente emotivos que el público les recompensó con calurosos aplausos y participando activamente.

Tras la gozosa intro de All tomorrow’s parties, de The Velvet Underground, abren con Señales, tema melancólico y sombrío que da paso a la luminosa El universo sobre mí, con un espectacular solo de armónica marca de la casa. Los vellos como escarpias.

Venimos a celebrar la vida, el amor y la música en directo, muchas gracias por venir. Es muy especial para nosotros porque unos meses antes del confinamiento estuvimos en Málaga y fue uno de los conciertos más potentes. Estar aquí es un regalo y estamos muy agradecidos”, expuso Eva.

Prosiguen con otro de los temas nuevos, Bien alta la mirada. “El amor que he dado y el que recibí habla por mí”. El respetable les aplaude con ardor. “Qué bien dais palmas, se nota mucho”, reconoce Eva.

En uno de sus clásicos, Cómo hablar, Aguirre desenfunda su Grescht y el tema suena sumamente emotivo y eléctrico en su desnudez. La premonitoria Nuestro tiempo (“Parece que es el fin y sólo es el comienzo”) precede a Kamikaze, que suena espectacular. “Magia”, le dicen desde el público. “La magia la ponéis vosotros”, responde Eva.

Alternan canciones más robustas como Revolución -muy coreada y celebrada; el rock’n’roll lo pone Aguirre con su Grescht- con otras más intimistas, como Soledad. “Este entorno es imprescindible, parece un sueño que estemos aquí. Me lo dicen hace tres meses y no me lo creo”, confiesa Eva.

Aún tocarían el clásico Moriría por vos, Nocturnal (que suena contenida pero latiendo rock’n’roll), Mares igual que tú y Entre la multitud, con la que dijeron adiós. “Ésta sería la última, pero no lo será. Hacemos el teatro de que nos vamos y nos pedís otra…” Risas. Sólo a Siniestro Total les escuché algo así.

Ya en los bises, Juan Aguirre canta Tardes y Eva les dedica uno de sus himnos, Sin ti no soy nada, en una interpretación descarnada, “a nuestra banda y nuestros técnicos, a los organizadores de Marenostrum y a todos vosotros. Sin vosotros no somos nada”.

Un breve homenaje al gran Ennio Morricone da paso a Hacia lo salvaje con una intro de armónica en la línea del maestro recientemente fallecido y rematada con A galopar de Alberti. “Dedicada a aquellos que defienden su identidad aunque a veces sean incomprendidos”, Peces de colores. Vuelven a despedirse con Cuando suba la marea, pero sus fieles los reclaman en el escenario y ellos les corresponden con Salir corriendo y Ruido, con el público entregado.

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