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Popes80 | 27 septiembre, 2020

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El paraíso de Los Secretos envuelve de magia el castillo de Fuengirola

El paraíso de Los Secretos envuelve de magia el castillo de Fuengirola
Francisco Reina

Los Secretos vieron truncada la gira de presentación de su último disco, Mi paraíso, por el confinamiento. La retomaron el pasado 3 de julio en Vigo y el pasado jueves recaló en formato acústico en el castillo Sohail de Fuengirola, que envolvieron de magia con los temas de su nuevo álbum, los clásicos de su repertorio y otros temas menos conocidos para el gran público pero que se ajustan como un guante a su propuesta.

Y, para sorpresa (agradable) de sus seguidores, no sólo no redujeron el número de integrantes de la banda, como hicieron por ejemplo Amaral o M Clan en sus comparecencias en el Festival Marenostrum Edición Limitada, sino que incorporaron para la ocasión a Txetxu Altube, ex Los Madison, a la guitarra, mandolina y coros.

Fotos de Antonio Estévez

Abrieron con No me imagino y prosiguieron con Mi paraíso, canción homónima del nuevo trabajo, “un poco profética”, según Álvaro Urquijo, que se mostró locuaz y elocuente como de costumbre. “Quiero encontrar la puerta de atrás del paraíso”. También tocaron, de entre los temas nuevos, Si pudiera parar el tiempo, inspirada en la ausencia de sus referentes musicales, como Tom Petty, su hermano Enrique, Antonio Vega o Manolo Tena; Párpados pintados y Escrita en el corazón.

“Hay cierto olor a ranchera en la música de Los Secretos por influencia de nuestro abuelo paterno”, explica Urquijo, antes de arrostrar Échame a mí la culpa, afortunada versión de Albert Hammond incluida en su disco Algo prestado; y La calle del olvido.

Recuperan, asimismo, temas más ajustados al nuevo formato, como No vuelvas nunca más o El hotel del amor, que el actual líder de Los Secretos compuso con Manolo Tena, o Te he echado de menos.

Hay lugar, por supuesto, para sus clásicos, como Cambio de planes, una de las favoritas de Álvaro Urquijo, que firmaron al alimón su hermano Enrique y Jesús Redondo; Buena chica o Pero a tu lado. “El éxito es más vuestro que nuestro”, reconoce con humildad Urquijo.

El grupo madrileño también ofrece temas con historia. Aunque tú no lo sepas, compuesta por Quique González, que se inspiró en un poema de Luis García Montero, para Enrique Urquijo. “No pasa un día que no me acuerde de mi hermano. Si estamos aquí primero es por vosotros y además por haber tenido a Enrique Urquijo en nuestro grupo. Ésta es de su etapa en solitario y era una de sus favoritas”, rememora Álvaro. Emoción a raudales.

Ojos de gata, emparentada con Y nos dieron las diez, de Sabina. “Él vendió cinco millones de discos y nosotros no”, bromea. Y Por el bulevar de los sueños rotos, de nuevo a medias con el genio de Úbeda, pero con la música de Los Secretos.

Dicen adiós después de hora y media con Ojos de perdida, hit de su primera época que aplauden y corean todos los presentes al unísono.

Vuelven con Quiero beber hasta perder el control, Otra tarde y Déjame, su himno bandera por excelencia. Pero aún se reservaban un par de ases en la manga para el segundo bis a petición popular, Agárrate fuerte a mí María y Sobre un vidrio mojado, dedicada a Javi, de La Botica (conocida sala de conciertos fuengiroleña), “que ya no está y que apostó por nosotros cuando volvimos después de la muerte de mi hermano”.

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